Por Carlos Fernández Baca. Enviado especial
La llegada de 80 policías a los alrededores de la mina Untuca, en el distrito de Quiaca (provincia de Sandia), donde comuneros y mineros informales han tomado un campamento de la Sociedad Minera Cartagena desde el 30 de mayo, produjo ayer un enfrentamiento entre la población y los agentes que dejó a una persona herida de bala en el abdomen.
Era la 1:00 p.m. cuando los efectivos, al mando del coronel Emilio Arenas Tejada, jefe de la Región Policial de Puno, llegaron al sector conocido como Laguna Negra, a unos 15 kilómetros del campamento, en los precisos momentos en que los comuneros y mineros informales conversaban con Américo Arizaga, director regional de Energía y Minas de Puno, enviado al lugar para intentar formar una mesa de diálogo que solucione el conflicto.
La presencia policial enervó los ánimos de la población, que subió a las partes altas de los cerros que rodean Laguna Negra. Desde allí, unas 200 personas arrojaron piedras contra los agentes. Minutos antes el coronel Arenas había ordenado no utilizar las armas, pues solo estaban haciendo un reconocimiento del lugar. Sin embargo, el forcejeo con los comuneros y las pedradas aturdieron a algunos jóvenes policías que, además de arrojar bombas lacrimógenas para disuadir a los pobladores, terminaron por usar sus armas de fuego.
Raymundo Quispe Mamani (21), quien sería un minero informal, resultó con una herida de bala en el abdomen y que fue trasladado a Juliaca. Otras seis personas sufrieron heridas por las pedradas, dos de ellas son policías.
El enfrentamiento agravó la crisis, pues los comuneros decidieron no entablar el diálogo con la minera, ni con Arizaga. Asimismo, dijeron que no abandonarán el campamento minero.
A través de RPP, Félix Navarro-Grau, gerente del Consorcio Horizonte --vinculado a la Sociedad Minera Cartagena-- informó que durante la madrugada de ayer los trabajadores retenidos lograron escapar por los cerros aledaños al campamento, aunque los manifestantes lo negaron y dijeron que nunca hubo personas retenidas.