Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
EL APORTE

Peruanas globales

HAY QUE COMENZAR A VERNOS NO SOLO COMO CONSUMIDORES SINO COMO PRODUCTORES DE INNOVACIÓN. HAY QUE COMENZAR A PENSAR DIFERENTE

Por Hernán Chaparro [Psicólogo social]

En el 2006, un profesor hindú de la Universidad de Michigan, C.K. Prahalad, escribió "La riqueza en la base de la pirámide", que más allá de sus diversas tesis, causó un gran impacto en la forma de ver los negocios en las transnacionales. El mensaje principal fue que el Tercer Mundo no es un lugar donde hay mucho pobres, sino donde hay un gran mercado. El punto es entender su lógica y cambiar las formas existentes de hacer negocio para acercarse a estos mercados con modelos más eficientes. Así, le dijo a las transnacionales que vender sachets de champú en los países pobres podía ser mucho más negocio que ofrecer las grandes botellas.

Si bien esto en sí mismo ya es importante, hay otro aspecto que vale la pena resaltar. El mismo Prahalad habla de cómo en nuestros países hay un sinfín de experiencias que le enseñan a los países del primer mundo cómo hacer negocios con muy poco dinero. Lo que quisiera destacar es que en los últimos años tenemos una suerte de Prahalad, pero al revés: en los últimos años hay un desarrollo de una serie de empresas del Tercer Mundo que, gracias a los modos de hacer negocios en la base de la pirámide, hoy se extienden por todo el globo.

Carlos Slim es hoy uno de los hombres más ricos del mundo y es mexicano. Por seguir con México están Cemex, Bimbo y otras más que regionalmente o mundialmente se hacen presentes. Igual ocurre con Tata Motors, transnacional india que acaba de comprar Jaguar y Land Rover. La ex colonia le compró al ex colonizador. Igual hay experiencias regionales en Brasil y Argentina. Localmente, tenemos a Belcorp, Alicorp, Gloria y Aje que, a partir de modelos de negocio local, van expandiendo su presencia en otros países. El caso de Aje es muy interesante porque las circunstancias políticas del país obligaron a este grupo de empresarios a sacar lo mejor de sí y a innovar para poder sobrevivir.

Lo que aprendieron lo han ido replicando y ese sencillo modelo lo han terminado aplicando en cerca de 11 países. Como para subrayar el famoso "sí se puede". Hay que comenzar a vernos no solo como consumidores sino como productores de innovación. Las oportunidades en este mundo globalizado están presentes y puede que lo más importante sea comenzar a pensar diferente.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook