La empresa Dio Latina, de capitales checos, ha dejado en suspenso US$160 millones de futuras inversiones en Piura, debido a que la comunidad campesina Miramar Vichayal, con la que firmó un acuerdo de asociación el año pasado para la ejecución de un proyecto conjunto de etanol con el uso de caña de azúcar, decidió dar marcha atrás .
Pese a que las conversaciones se desarrollaron por más de un año, la nueva dirigencia de la comunidad que asumió este año decidió desconocer lo firmado hasta ese momento. El representante legal de Dio Latina, Javier Aguilar, dijo que aparentemente otra empresa de la zona, dedicada al negocio de hidrocarburos, ha tenido acercamientos con la nueva dirigencia de la comunidad.
"Ya se habían aprobado los estatutos de la sociedad entre la empresa y la comunidad --que están inscritos en registros públicos--. Sin embargo, ahora no responden ni el teléfono", resaltó. La empresa espera no tener que llegar a una demanda judicial, indicó Aguilar.
La mayor inversión estaba concentrada en un sistema de bombeo de agua.