Ahora Italia está obligada a conseguir la victoria el viernes ante Rumanía, que más temprano dio la otra sorpresa en el Grupo C al empatar 0-0 con Francia en Zúrich.
El campeón del mundo le dio todas las facilidades para lucirse al cuarteto ofensivo holandés, liderado por el goleador Van Nistelrooy en sociedad con Sneijder, Dirk Kuyt y el creativo Rafael van der Vaart.
Y no fue muy difícil concluir que Italia, campeona de Europa por primera y última vez en 1968, perdió fortaleza defensiva con la baja de su capitán y líder Fabio Cannavaro, al que una grave lesión en el tobillo marginó del torneo a pocos días de su inicio. Su reemplazante Andrea Barzagli y Marco Materazzi en la zaga central no dieron las mismas garantías.
En un tiro libre desde la derecha, Buffon despejó con los puños. Van Bronckhorst tomó la pelota perdida y remató cruzado. Van Nistelrooy desvió la trayectoria del balón al gol con la punta del botín. Los holandeses reclamaron una posición adelantada.
En Italia, el estratega volante Andrea Pirlo no lograba hacerse patrón del juego y todo se diluía a pelotazos para Luca Toni.
Para desgracia de los italianos, llegó el segundo gol de Holanda en un contragolpe veloz. Kuyt recibió un largo pelotazo, le ganó a Materazzi en el salto y de cabeza bajó el balón para Sneijder, que con un derechazo de volea desató el delirio naranja en las tribunas.
Con todo el equipo italiano adelantado, el equipo de Van Basten aprovechó el contragolpe para anotar el tercero. Tras un rechace de Buffon, Kuyt metió un centro para el cabezazo solitario de Van Bronckhorst.