MADRID [EFE]. Un grupo internacional de científicos ha comprobado por primera vez el efecto devastador del dióxido de carbono (CO2) en los ecosistemas marinos, donde provoca un aumento de la acidez que destruye los corales, caracoles y erizos de mar y una proliferación de algas invasivas.
Para ello, científicos del Reino Unido, Francia, Israel e Italia, dirigidos por el doctor Jason Hall-Spencer en la universidad británica de Plymouth, lanzaron un proyecto que consiste en analizar sobre el terreno los ecosistemas oceánicos próximos a respiraderos submarinos volcánicos de dióxido de carbono.
Las observaciones de los científicos confirman las sospechas de que "de no remitir los niveles de CO2 emitidos por el hombre, se verán gravemente perturbadas las redes tróficas marinas y se producirán importantes cambios ecológicos", señaló Hall-Spencer.
"Comunidades marinas enteras y los ecosistemas cambian debido a los efectos a largo plazo de la acidificación", que implica un descenso de los niveles de pH del agua, añadió.