LOS ÁNGELES [EFE]. Los mejores prototipos de robots del mundo luchan desde ayer por la medalla de oro de los Robogames, unas olimpiadas tecnológicas en las que el fútbol o el hockey comparten escenario con feroces combates "a muerte".
Esta competición reúne tanto a ingenieros de universidades que ponen a prueba sus últimos avances en robótica como a aficionados que desarrollan androides en su tiempo libre y acuden a esta cita con la intención de demostrar que sensores, circuitos y motores no son solo cosa de expertos. "Es un evento abierto, como unos juegos olímpicos. Cualquiera puede participar", asegura el fundador de Robogames, David Calkins.
El más grande certamen del mundo en robótica cuenta con 70 disciplinas, ocho de las cuales son para humanoides, entre las que se encuentran fútbol, sumo, hockey o baloncesto u otras más específicas como extinción de incendios, exploración, arte o camareros capaces de hacer un buen coctel.
La categoría estrella es el combate a muerte que enfrenta a 340 robots con distintos armamentos cuyo único objetivo es destrozar a su rival.