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JUNÍN. GRAVE ATENTADO

Talan más de cinco mil árboles de la Reserva Natural Asháninka

Madereros ilegales habían construido dos aserraderos en una zona protegida

Por Raúl Mayo Filio

Más de cinco mil árboles de quina quina de la Reserva Natural Asháninka, ubicada en el distrito de Río Tambo, provincia de Satipo, fueron talados por madereros ilegales, quienes en el colmo de la osadía instalaron dos aserraderos en el lugar para procesar la madera y construyeron 12 kilómetros de carretera para movilizarse sin problemas en la zona donde está prohibido extraer especies maderables.

El grave atentado contra la reserva fue detectado por inspectores del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) y dirigentes asháninkas, con el apoyo de patrullas combinadas del Ejército y la Policía Nacional. Además de la madera que había sido transformada en tablares y parquet, se incautó la maquinaria del aserradero y dos vehículos de triple tracción que eran usados para transportar los árboles talados.

Según José Antúnez Sionchivanti, presidente de Ecoasháninka, que agrupa a 22 comunidades nativas y se encarga del manejo y protección de la reserva, durante la intervención se hallaron 80 mil pies de madera listos para ser transportados, los que hoy se encuentran en custodia del Ejército. La madera sería trasladada hasta la localidad de Satipo.

Al percatarse de la operación, los madereros huyeron del lugar, por lo que ninguno fue detenido.

DEMASIADO TARDE
Pese a que el Inrena informó que la presencia de los taladores se había detectado hace tres años en las comunidades nativas de Meteni, Pichiquia, Chiquireni y Kempiri, ubicadas en la llamada zona del bajo Ene, nadie supo explica por qué recién se realizó la intervención.

Se sabe también que desde el año pasado los madereros habían logrado ingresar a la reserva natural protegida. Se estima que, en total, habrían depredado más de diez hectáreas del bosque de la reserva nacional. En dicha actividad habrían participado nativos, quienes acceden a la incontrolada explotación de la madera a cambio de viviendas, locales comunales, armas y dinero.

José Antúnez alertó que los atentados contra los recursos forestales de la reserva iban a continuar si las autoridades competentes no realizaban un mayor control de la zona protegida y no se reforzaba la seguridad para detectar el tránsito de la madera ilegal.

Según el Inrena, se ejecutará un plan maestro para la protección de la reserva, el cual buscará evitar que esta siga siendo depredada. Para ello se realizará una clara delimitación de la zona, donde está prohibida la tala. Asimismo, se anunció la reforestación de la quina quina extraída, a fin de recuperar la zona protegida. No se precisaron las fechas de inicio de dichas actividades.

EN PUNTOS
4La reserva asháninka tiene una extensión de 184 mil hectáreas.
4Los traficantes de madera incrementan su presencia en la zona baja de la cuenca del río Ene, donde no se ejerce control policial.
4La quina quina es una madera fina que se utiliza en la elaboración de parquet y muebles.
4Esta variedad es la segunda entre las maderas finas después del cedro. En la actualidad es muy cotizada.

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