COMENTARIO DEL DÍA
Los mercados neoyorquinos cerraron la primera sesión de julio con ligeras alzas, luego de que General Motors anunciara sus ventas de junio por encima de los estimados por los analistas, luego de lo cual se anunció, por parte del Instituto de Gestión de Suministros (ISM), que la actividad del sector manufacturero en EE.UU. habría crecido 1,21% en junio. Este dato puso optimistas a los inversores locales, ya que desde hace cuatro meses consecutivos este indicador viene arrojando descensos, pese a que todavía el índice de la actividad manufacturera continúa bajo los 50 puntos, considerados la zona de desaceleración económica. Igualmente, muchos analistas estuvieron atentos a la subida del precio del petróleo que volvió a marcar un precio récord al subir hasta US$143,67 el barril y luego quedar en US$140,97.
Los principales mercados latinoamericanos se desplomaron, sacudidos por una inestabilidad global alimentada por un petróleo cada vez más caro y el sombrío panorama que se cierne sobre el sector bancario. Esto en medio de un retroceso de las principales monedas regionales frente al dólar, especialmente en el caso del real brasileño y el peso mexicano. Para algunos analistas esto es considerado un deterioro de las expectativas de inflación en todo el mundo por el alza de las materias primas.
La plaza limeña cerró en línea con los mercados de la región y cayó 0,76% en su cartera general. Los papeles de los sectores agrícolas (-1,77%) y diversos (-1,51%) fueron los más perjudicados. Esto en medio de un reducido monto de negocios, ya que tan solo se llegó a transar S/.23,26 millones, es decir unos US$7,84 millones. También se apreció una liquidación de valores mineros, tras el segundo día de la huelga del sector.