Durante su cuarta participación como testigo en el juicio contra Alberto Fujimori, el general (r) Nicolás Hermoza Ríos volvió a tratar de exculpar al procesado. Manifestó, por ejemplo, que no le informó ni trató nunca con el entonces presidente de la República sobre el crimen de los nueve estudiantes y un profesor de la Universidad La Cantuta.
Igualmente, señaló que ni el ex mandatario ni Vladimiro Montesinos le solicitaron que ocultara la información de esos luctuosos hechos ocurridos el 18 de julio de 1992 ante las autoridades judiciales y la comisión investigadora del Congreso Constituyente Democrático. Dijo que fue su decisión.
La audiencia 82 de ayer se inició con una hora y 20 minutos de retraso debido a que, por un problema de descoordinación con el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), el testigo no fue trasladado a tiempo desde el penal para reos primarios, donde está recluido, hasta la sede de la Diroes, en Ate-Vitarte.
El ex comandante general del Ejército expresó que el extraditado no daba órdenes a los militares de las fuerzas operativas ni coordinaba las acciones contra el terrorismo.
También declaró que no ordenó al ex jefe de la División de Fuerzas Especiales del Ejército general Luis Pérez Documet que diera apoyo a la Dirección de Inteligencia del Ejército para una operación en la Universidad La Cantuta.
En otro momento, Hermoza reconoció que durante la lucha contra la subversión, la fuerza operativa cometió "muchos excesos", pero dijo que eso siempre sucede en una guerra. Recalcó que los excesos fueron denunciados e investigados.