Los vecinos de la calle Berlín, en Miraflores, tuvieron que soportar ayer una nueva incomodidad: la calle, cerrada al tránsito por las obras de rehabilitación de pistas que ejecuta el concejo del distrito, amaneció convertida en un lodazal a causa de un aniego.
La inundación empezó, aproximadamente, a las 00:20 a.m., cuando se rompió una tubería de agua dentro de una zanja abierta por las obras. Un vocero del municipio explicó que el accidente se debió a que un borracho empujó e hizo caer sobre el tubo uno de los mojones de cemento que sostienen la malla de seguridad. Esta información fue confirmada por Sedapal.
El chorro, que parecía un pequeño géiser, alarmó a los vecinos. Afortunadamente la fuga no duró mucho más de una hora. El Concejo de Miraflores había mandado a reemplazar la red sanitaria en la calle Berlín como parte de los trabajos de rehabilitación de la vía.