Por Moisés Ávila Roldán. Enviado especial
PUERTO MONTT. Es miércoles y ha llovido todo el día en Puerto Montt. Es temprano, hace frío y el humo de las chimeneas que se encendieron en las casas la noche anterior aún no se ha disipado del todo en el ambiente. El olor a leña se impregna en la ropa y en el aire. Relaja. La zona urbana, con casas de techos a dos aguas, está rodeada por árboles y terrenos boscosos, cumbres andinas cubiertas de nieve y volcanes. Esta parte de Chile llega a ser tan estrecha que los Andes parecen confundirse con el borde costero del Océano Pacífico. En este lugar podría estar escondiéndose un criminal de la Segunda Guerra Mundial.
Aribert Heim nació en Bad Radkesburg, Austria, en 1914. Excelente deportista y jugador de jockey sobre hielo, este joven, hijo de un policía y una ama de casa, se hizo médico en 1940. Al recibirse, decidió sumarse voluntariamente al partido nazi de Adolfo Hitler. Durante la guerra, la SS (Schutz Staffel, en alemán, la unidad paramilitar nazi) le dio la orden de encargarse del campo de concentración de Mauthausen, en donde perpetró abominables crímenes. En ese lugar murieron aproximadamente unas cien mil personas.
'DOCTOR MUERTE'
Según cuenta la historia, Heim utilizó a los prisioneros, casi todos judíos, para realizar sus 'experimentos' médicos. Así, inyectó gasolina directamente en el corazón de sus víctimas, o las operó sin utilizar anestesia alguna. En ellas habría probado también, junto a su asistente, los denominados cocteles de la muerte, que no eran otra cosa que combinaciones químicas que iba probando en los prisioneros, para ver cuál de ellas los asesinaba de forma rápida y económica.
Se dice que entre sus actividades más macabras estuvo la extirpación del aparato digestivo de un paciente vivo y consciente. A esto se suma su costumbre por disecar algunas partes orgánicas de sus víctimas, para exponerlas. Esto le hizo ganar el apelativo de 'Doctor Muerte' o 'Carnicero de Mauthausen'.
Luego de trabajar en el campo de concentración, Heim pasó al hospital militar de la SS en Viena, a Finlandia y después a Noruega. El 15 de marzo de 1945, cuando terminaba la guerra, tropas estadounidenses lo detuvieron y lo enviaron a un campo de prisioneros de guerra en Ludwigsburg, pero quedó en libertad.
Así, empieza a ejercer como médico ginecólogo. Se casó en julio de 1948 e inauguró su consultorio en Baden-Baden, todo esto en Alemania. Previendo que podía ser descubierto, Heim vendió sus pertenencias y desapareció. En 1962 la policía allanó su vivienda, pero no lo encontró.
CONFUSO PARADERO
Las noticias que se supieron de él a partir de esa fecha son confusas y diversas. Se dice que en 1963 reapareció en Berlín, o que hasta 1967 trabajó como médico de la policía en Egipto. Posteriormente, ya divorciado, en 1979 el servicio secreto israelí (Mossad) lo vio en Paysandú, frontera entre Uruguay y Argentina, donde tenía un consultorio psiquiátrico.
Pero, entre tantas informaciones, lo cierto es que una de sus hijas no solo ha sido hallada, sino que vive en Puerto Montt desde hace varios años. Tanto así que, en el 2006, el tribunal de Baden-Baden envió a la Corte Suprema de Chile un exhorto para solicitar información sobre propiedades o familiares del criminal nazi en el país.
La hija de Heim, Waltraud Bosser, ha asegurado que su padre murió en 1993. Pero, en el 2004, la justicia alemana halló una cuenta aún abierta en un banco germano a nombre de Heim, cuyos fondos superan el millón 200 mil euros, y bonos de inversión por otros 900 mil. El dinero jamás fue reclamado por su hija, ya que, para hacerlo, es necesario presentar un certificado de defunción, cosa que no existe.
EL CAZADOR
Efraim Zuroff es un hombre alto y de caminar pausado. Usa lentes, sonríe mucho y, a pesar de la labor que tiene sobre sus hombros, no parece tener prisa. Lo conocen como el último cazador de nazis, y tiene en su haber la captura del comandante Dinko Sakic, encargado del campo de concentración croata Jasenovac, y que se escondió por mucho tiempo en Argentina.
Zuroff es presidente del Centro Simon Wiesenthal, que lleva el nombre de su antecesor en la cacería de criminales de guerra. Viaja acompañado por Sergio Widder, argentino, representante para Latinoamérica de esta institución, como parte de la campaña Última Oportunidad, en la que pretenden dar con el paradero de criminales nazis que aún no han pagado sus delitos.
Ambos se reunieron recientemente en Puerto Montt con dos personas que aseguran tener información del paradero de Aribert Heim. Una de ellas dio detalles específicos, sobre todo en cuanto a la descripción física del 'Doctor Muerte', a quien se veía "muy anciano, pero en buen estado y caminando por sí solo". Esto habría ocurrido en los últimos dos meses.
Con esta información, Zuroff y Widder partieron a Bariloche, frontera de Argentina con Chile, el viernes 11 de julio, donde los aguardaban dos personas más, quienes también les proporcionaron datos sobre Heim. El miércoles arribaron a Buenos Aires para reunirse con las autoridades de ese país. Durante el régimen de Juan Domingo Perón, Argentina también fue refugio de criminales de la Segunda Guerra Mundial. Para el Centro Wiesenthal, el cerco sobre Heim se va haciendo más estrecho. Zuroff dice que todos los días reza por la salud del médico nazi, para que llegue con vida a enfrentar sus crímenes.
CLAVES
Sudamérica: refugio de criminales
A. Otro de los nazis que también se escondieron en Argentina fue Joseph Mengele, el denominado 'Ángel de la Muerte' del campo de concentración de Auschwitz. Aquel que, a la llegada de los vagones con prisioneros judíos, decidía quién vivía y quién iba a la cámara de gas.
B. Tras vivir en la impunidad, Mengele murió en una playa de Brasil, en 1979, mientras nadaba. Su cuerpo fue exhumado a pedido de Israel.
C. El Centro Simon Wiesenthal ofrece una recompensa de 310 mil euros para quien ofrezca información fidedigna que conduzca a la captura de Aribert Heim.
D. Esta institución iniciará pronto una campaña mediática en Chile y Argentina para tal fin.