Frente a este raro invierno que se vive en casi todo el litoral peruano, el pro rector de la Universidad de Piura (UDEP), Antonio Mabres, indicó que sería prudente prepararse para la eventualidad de un fenómeno de El Niño, pero que esta preparación no necesariamente debe responder a una emergencia sino, más bien, a una costumbre, ya que este fenómeno climático seguirá apareciendo cada cierto tiempo en el país, quizá con más frecuencia, como consecuencia del cambio climático global.
En su calidad de investigador de este fenómeno, Mabres indicó que se debe procurar que los anuncios de cambios de condiciones, acercándonos a la situación de El Niño, no se hagan con un carácter alarmista pues es prematuro decir que estamos ante un fenómeno fuerte o muy fuerte, que sería lo grave. "Un eventual fenómeno de El Niño débil o moderado no tiene efectos catastróficos, pero su anuncio puede alarmar y paralizar la sociedad", afirma.
Mabres explicó que durante los últimos meses la temperatura del mar ha estado entre 1 y 2 grados centígrados por encima de lo normal en las costas del Perú. Antes, a fin del año pasado, estuvo por debajo de lo normal y por eso se decía que estábamos frente al fenómeno de La Niña.
"Este cambio en la temperatura significa que hemos pasado a condiciones 'cálidas' o propias de El Niño, pero sería apresurado decir que entramos en una fase de este fenómeno , pues habría que esperar que se agudice la anomalía", explicó el especialista.
Si efectivamente pasara esto, señaló Mabres, tendremos poco frío en lo que resta del invierno y si siguen las condiciones en verano, entonces habrá lluvias en la costa norte.
Sin embargo, repitió, no es seguro que siga esta tendencia pues no hay todavía pronósticos confiables. "Hay que esperar unos meses para ver si se consolida la tendencia y entramos de lleno en un fenómeno de El Niño fuerte, o, como ha sucedido en años anteriores, simplemente nos mantenemos en condiciones cercanas a lo normal o de Niño débil", señaló.
PARA RECORDAR
¿Qué es El Niño?
El fenómeno de El Niño como perturbación oceánica (temperatura superficial del mar por encima de lo normal, en El Pacífico cerca de nuestras costas) puede darse en cualquier época del año, aunque en ocasiones puede durar 12 meses .
¿Y las lluvias?
El fenómeno de El Niño solo va unido a lluvias cuando esta perturbación (o anomalía) coincide con los meses de verano: de enero a abril, aunque el 83 llegó hasta junio.