Un hawaiano, confeso amante de las olas de Huanchaco, una bióloga argentina que regresó después de seis años para investigar la fauna peruana y una pareja de estadounidenses que eligió nuestro país para pasar su luna de miel, son solo algunos protagonistas de un amor que bien puede resumirse en cuatro letras maravillosas: Perú.
El país goza actualmente de uno de sus mejores momentos en lo que a turismo se refiere. Por estos días, cientos de extranjeros llegan al aeropuerto Jorge Chávez con la intención de disfrutar de una travesía que, estamos seguros, jamás podrán olvidar.
Por eso la mayor responsabilidad que tenemos como anfitriones es brindarles el recibimiento y la estadía que se merecen. Olvidemos por un instante el caos vehicular, las protestas; ofrezcamos, a cambio, la seguridad en los destinos que visiten y el calor humano que ellos necesitan para recordarnos como se debe. Usted lo sabe: la primera impresión es lo que cuenta.