Tras siete años en Tarapacá y Antofagasta, la embotelladora peruana Carnaval, ligada al empresario tacneño Guillermo Martorell, se declaró en quiebra y abandonó las instalaciones que arrendaba en el Parque Industrial de Chacalluta, en Arica, informó el diario chileno "Estrategia".
Carnaval llegó a Arica gracias al programa Todo Chile, destinado a empresarios que quieran invertir en esa ciudad a cambio de beneficios tributarios. Con una política de precios bajos, Carnaval asegura que consiguió captar cerca de un 20% del mercado en las regiones que abastecía.
De acuerdo con "Estrategia", Martorell había invertido cerca de US$1,6 millones en instalar sus operaciones en Chile e iba a invertir US$1 millón más. Sin embargo, algunos indicadores mostraban una situación de crisis. La quiebra coincide con el cierre de la ensambladora de vehículos que General Motors tenía en Arica.