Los documentos difíciles de entender causan problemas a quienes realizan trámites. El 66% de los limeños que tuvieron que enfrentarse a formularios o documentos complicados, en alguna gestión en el Estado, se ha sentido perjudicado por la poca claridad de la información, según una encuesta de El Comercio realizada por Ipsos Apoyo Opinión y Mercado.
El sondeo muestra, además, que el 47% de los que realizaron trámites con formularios confusos cree que, en general, los documentos del Estado son complicados o muy complicados.
Solo dos de cada diez encuestados tuvieron la oportunidad de encontrar documentos difíciles de comprender en algún papeleo durante el último año. Sin embargo, el alto número de los que se han sentido perjudicados debería llevar a las entidades públicas a poner más cuidado en la confección de sus documentos, señala Alfredo Torres, director de Ipsos Apoyo.
"Las entidades públicas deberían hacer una evaluación de sus formularios antes de ponerlos en uso. Deberían probarlos con los que los van a usar para hacer mejoras en su diseño", declaró.
Torres explicó que el hecho de que apenas un 20% respondiera que tuvo que emplear formularios de difícil comprensión en algún trámite sugiere, probablemente, que la mayoría de encuestados no se ha visto en la necesidad de acudir a una entidad estatal para realizar algún papeleo.
Juan Carlos Cortés, presidente de la asociación Ciudadanos al Día, coincide en que se debe prestar atención al 66% que declara haberse visto perjudicado por la falta de claridad en el Estado. "Tendría que haber una preocupación importante, por parte de las entidades públicas, para hacer formularios mucho más simples, con menos preguntas, con preguntas sencillas que no sean ambiguas", afirmó.
IMPACTO ECONÓMICO
Ernesto Franco, encargado de Operaciones de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), advierte que la falta de claridad en la información estatal puede tener un impacto económico. Cuando se emplea un lenguaje enrevesado o ambiguo en los procedimientos vinculados a la apertura de negocios, este puede desanimar a los emprendedores de continuar con los trámites; o, en todo caso, puede generar demoras innecesarias.
La mala calidad en la información obliga al ciudadano a volver una y otra vez a la entidad pública, que no ha sabido explicarle bien qué requisitos tiene que cumplir, agrega. Esto representa, para él, una pérdida de tiempo y de dinero y ocasiona también costos innecesarios para las entidades públicas, forzadas a examinar expedientes incompletos o mal sustentados.
Por esta razón, la IFC --una dependencia del Banco Mundial-- ha examinado la claridad de la información y de los formularios, al investigar si los trámites municipales de licencia de funcionamiento contienen barreras burocráticas. Esta entidad promueve el lenguaje sencillo como un componente de la simplificación administrativa del Estado.
Recomendaciones para las páginas webSu reporte incluye una lista de recomendaciones para que la información publicada en los llamados portales de transparencia sea encontrada con mayor rapidez y comprendida con exactitud.
Propuesta Ciudadana sostiene que las páginas web deben indicar la fecha de actualización y publicación de la información. Asimismo subraya que los datos sobre presupuestos o contrataciones no deben usar códigos sin explicación, un problema que se observa también en los portales de los municipios de Lima, tal como lo denunciara El Comercio en su edición del lunes. Entre varias otras sugerencias, recomienda que los títulos de los vínculos describan realmente su contenido y que los listados de normas sean acompañados con sumillas.