BIELORRUSIA. GIRA EUROPEA
MOSCÚ [EFE]. El presidente venezolano, Hugo Chávez, le dio ayer una mano al líder bielorruso Alexandr Lukashenko, acuciado por el aislamiento político y el aumento de precios de los hidrocarburos rusos, al cederle la explotación de nuevos yacimientos de petróleo.
La empresa mixta Petrolera BeloVenezolana (PBV) podrá extraer crudo de otros tres yacimientos en la faja del Orinoco, la mayor reserva petrolera del mundo, según informó la agencia oficial Belta.
El memorándum, suscrito por la compañía Petróleos de Venezuela y Belorusneft, permitirá a Bielorrusia duplicar su capacidad de extracción, según señaló el viceprimer ministro bielorruso, Vladimir Semashko.
"Tenemos potencial para extraer dos millones de toneladas. Este año planeamos producir en Venezuela 640.000 toneladas", señaló Semashko.
PBV ya recibió en diciembre pasado, durante la visita de Lukashenko a Caracas, el derecho a explotar durante 25 años el campo petrolero Guara Este, un área de la faja del Orinoco con un potencial de extracción de 5.000 millones de barriles.
Al igual que en el caso de otros países amigos, Chávez ha dado un trato de favor a Lukashenko, su principal aliado en Europa y considerado por Estados Unidos como el último dictador de ese continente.
Lukashenko ve en Venezuela la alternativa energética ideal a Rusia, cuya decisión de dejar de subsidiar la economía bielorrusa con hidrocarburos a precios preferenciales amenaza la estabilidad de la última economía planificada del continente.
Chávez y Lukashenko, quienes intercambiaron elogios y halagos durante toda la reunión y aprovecharon para arremeter contra las presiones diplomáticas estadounidenses, se entrevistaron ayer por cuarta vez en menos de dos años.
Al término de su encuentro, emitieron un comunicado conjunto que hace hincapié en la defensa de un mundo multipolar basado en los principios de cooperación, solidaridad y respeto mutuo, y en la defensa de la soberanía y la justicia social.
Además, arremetieron contra la interferencia en los asuntos internos de otros países, la imposición de modelos de desarrollo contra la voluntad de los pueblos y también la aplicación de una política de doble rasero.
Según el comunicado, esas políticas suponen una evidente amenaza para la seguridad de cualquier país.
También subrayaron la necesidad de respetar la soberanía e integridad territorial de los estados y prohibir el uso de la fuerza.
Al recibir de manos de Lukashenko la Orden de la Amistad de los Pueblos, Chávez aseveró que Venezuela y Bielorrusia seguirán construyendo una estratégica unión política, económica, energética, social y tecnológica, y se mostró dispuesto a duplicar los intercambios comerciales.
Los intercambios entre ambas naciones ya aumentaron un 268% en los primeros cinco meses del año, hasta alcanzar los cincuenta millones de dólares.
EL DATO
Aliados criticados
En los últimos dos años, el líder venezolano ha forjado lazos con algunos de los líderes mundiales más denostados por Washington, como Lukashenko y el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.