JERUSALÉN [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Su gira por Medio Oriente tuvo ayer una parada importante: Israel y los territorios palestinos. En su visita, el aspirante presidencial demócrata, Barack Obama, dejó en claro que, de llegar a la Casa Blanca, seguirá trabajando en pro de la defensa del Estado hebreo, al tiempo que prometió ser un socio de paz constructivo tanto para israelíes como para palestinos.
Dentro de su gira internacional, que ya ha pasado por Afganistán, Iraq y Jordania y que hoy lo llevará a Alemania, el senador de Illinois reafirmó en Jerusalén ante el presidente israelí, Shimon Peres, su compromiso con la seguridad de Israel. "Estoy aquí en este viaje para reafirmar la relación especial entre Israel y Estados Unidos, mi compromiso por la seguridad de Israel y mi esperanza de poder servir como socio efectivo, sea como senador estadounidense o como presidente", dijo Obama ante Peres.
A diferencia de su contrincante republicano, John McCain, quien viajó a Israel en marzo, Obama visitó también los territorios palestinos, concretamente Ramala, donde se reunió con el presidente palestino, Mahmud Abbas, en su cuartel general de la Muqata.
No obstante, de sus 30 horas en Israel, tan solo dedicó una hora a su cita con la cúpula palestina. Después del encuentro con Abbas tampoco ofreció ninguna comparecencia conjunta ante la prensa, como hizo con los políticos israelíes con los que se encontró.
Tras su entrevista con Abbas, el negociador jefe palestino Saeb Erekat calificó la reunión de muy importante. Según afirmó, Abbas informó a Obama de los avances en las conversaciones de paz, haciendo también un repaso de las dificultades y los obstáculos, como la construcción de asentamientos judíos, el muro de seguridad israelí y las incursiones del ejército en los territorios palestinos. Obama le aseguró a Abbas que no quiere "desperdiciar ni un solo minuto", ya que el tiempo tiene un papel decisivo para alcanzar avances en Medio Oriente, añadió Erekat.
Obama también visitó Sderot, ciudad fronteriza israelí que recibe continuamente los cohetes que se lanzan desde la franja de Gaza. Hablando a la prensa frente a una colección de cientos de estos proyectiles sin estallar, Obama dijo que "este terror es intolerable".
CONTRA IRÁN
Durante su estadía en Israel, Obama reiteró la necesidad de dejar abiertas todas las opciones, incluidas las militares, para impedir a Irán obtener armas nucleares, aunque descartó que un ataque aéreo pueda bastar para resolver esos temores.
"Irán es un país muy grande. Tiene sus recursos nucleares dispersos de tal manera que nos sería imposible resolver definitivamente el problema con ataques dirigidos sin fallar", precisó a la cadena de televisión estadounidense ABC.
"Si Irán obtiene el arma nuclear, desencadenaría una nueva carrera armamentista, que amenazaría de muerte no solo a Israel, sino que también sería un cambio profundo y radical para nuestra seguridad nacional", advirtió el candidato demócrata.
Su tatarabuelo era alemán
BERLÍN [EFE]. El semanario alemán "Die Zeit" reveló que Barack Obama tiene antepasados alemanes. Se trata de Christian Gutknecht, un tatarabuelo suyo que en 1749 emigró a América desde Alsacia, entonces territorio alemán.
Según "Die Zeit", Gutknecht partió de Bischweiler (hoy en Francia) rumbo a Norteamérica, en donde cambió su apellido por el de Goodnight y vivió como campesino en Pensilvania hasta su muerte en 1795.
A Christian Gutknecht y Barack Obama los separa seis generaciones que pasaron por los estados de Virginia, Indiana y Kansas, este último lugar de nacimiento de su madre, Ann Dunham.