Por Catherine Contreras / Foto Magalí del Solar
Dicen que en tiempos precolombinos la papa se consumió amasada con ají. Entonces, llamaban 'kausay' al tubérculo conocido simplemente como "sustento necesario". Luego, en el virreinato, el limón se abría sumado para dar ese característico toque de acidez a la fórmula que, según relatos de Ricardo Palma, provino del norte del país (Trujillo), pues así era ofrecida por los pregoneros bordeando el año 1830.
Pero están también quienes dan mérito a las mujeres que tenían la misión de alimentar a los combatientes de la Guerra con Chile (1879): ellas cocinaban "por la causa", la misma que proclamó don José de San Martín en su discurso independentista.
En realidad, no importa cuál sea el origen de la causa. Lo que importa es el incomparable sabor de esta masa hecha con papa amarilla sancochada, ají molido, sal, aceite y pimienta si se quiere. Una fórmula que despierta creatividad, pues de esta simple receta han nacido las muy alabadas causa limeña y ferreñafana, amén de la gran variedad de fórmulas creadas o adaptadas por chefs como Rafael Piqueras, Blanca Chávez y Héctor Solís, quienes en esta oportunidad rinden homenaje a uno de los platos más característicos de nuestra gastronomía.