Por Alejandro Indacochea. Analista económico
El mensaje presidencial fue bastante optimista y básicamente un recuento detallado de lo que se hizo principalmente en el segundo año de gobierno, con algo de autocrítica.
Tuvo como temas centrales: el problema con la inflación actual y la necesidad de un crecimiento económico con inclusión para la población. Claramente una respuesta a las principales razones que explican la desaprobación presidencial en las encuestas, considerando que se da una situación paradójica en que la economía con indicadores favorables en el ámbito de la región, no guarda relación con la actual situación política y social.
En el mensaje se explicó que la actual inflación ocurre principalmente por el aumento de los precios de los alimentos y del petróleo que viene ocurriendo en el mercado internacional, así como por el mayor crecimiento de la demanda en la economía, tarea que principalmente le corresponde al Banco Central de Reserva. Asimismo, se señaló que el fondo de estabilización de los combustibles contribuyó a una menor inflación. La pregunta que tenemos que plantearnos es si este nivel de subsidio es sostenible a futuro, considerando que en lo que va del año ya llegó a 1.800 millones de soles.
En lo social, lo más saltante del mensaje fue la meta de reducir la pobreza al 30% para el 2011 y la continuación de los programas de subsidio condicionado como Juntos y Crecer.
Sin embargo, el tema de la calidad del gasto en los programas sociales sigue pendiente, ya que los estudios demuestran la existencia de un alto porcentaje de infiltrados. Sin duda, el Gobierno ha tenido un buen avance con la fusión de los programas sociales, pero se requiere afinar la estrategia de los programas para que estos lleguen efectivamente a los más necesitados, principalmente al interior del país.
Por otro lado, se resaltó la importancia de la tarea de los gobiernos regionales y la necesidad de apoyarlos en el desarrollo de competencias para que puedan usar adecuadamente los recursos económicos existentes. También es importante consolidar el actual proceso de descentralización y tratar el tema de la reasignación de los recursos del canon para aquellas regiones que hoy no cuentan con estos fondos.
Asimismo se anunció la construcción de dos gasoductos, pero no se planteó la necesidad de construir un nuevo gasoducto paralelo al actual de Camisea que resulta insuficiente. El problema de la actual crisis eléctrica que podría producir desabastecimiento debió ser considerado. También era necesario señalar la estrategia que debemos adoptar para afrontar la crisis energética, pese a que se mencionó que el precio del barril de petróleo podría llegar a US$200 a fin de año.
En el tema de la seguridad alimentaría tampoco hubo mayores precisiones y no se mencionó el programa Sierra Exportadora.
Tema importante en el campo económico, pero ausente en el mensaje fue el de la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de las instituciones.
Finalmente, queda pendiente la definición de una estrategia integral como país en el largo plazo, para lo cual era necesario relanzar el Centro de Planeamiento Estratégico (Ceplan).