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MOZART

Otra puesta en escena controvertida

Salzburgo [DPA]. Un bosque oscuro. El único indicio de civilización es una sórdida parada de autobús. En este lugar inhóspito tiene lugar la ópera "Don Giovanni" en la casa de Mozart en Salzburgo.

El primer estreno de ópera del Festival de Salzburgo, que se presentó la noche del domingo, mostró al personaje protagónico de un lado poco habitual: en el comienzo del aria del champán, se vuelca el contenido de una lata de cerveza sobre la cabeza. En vez de chocolate, Don Giovanni ofrece marihuana a sus invitados.

Una parte del público no se entusiasmó nada con esta interpretación y recibió al director Claus Guth con abucheos al final de la representación.

Entre los aplausos a Bertrand de Billy, que dirigió la Filarmónica de Viena, también se escucharon algunos abucheos. Para los cantantes, en cambio, no hubo desaprobación. Una gran ovación recibió el intérprete de Christopher Maltman en el papel del incorregible Don Giovanni. Pero los mayores aplausos fueron para el uruguayo Erwin Schrot en el papel de Leporello.

El director Guth puso en escena "Don Giovanni" al estilo de un policial de televisión y sus personajes lucen modernos, incluso utilizan teléfonos celulares. La versión musical de la ópera que se representa en Salzburgo es aquella que Mozart mismo elaboró para el estreno vienés de la obra estrenada en Praga. Esta "versión vienesa" termina, al contrario que la versión más habitual, con un espectacular viaje a los infiernos de Don Giovanni. En Salzburgo, no se hunde en el infierno, sino que muere como consecuencia de su herida y cae en la tumba ya cavada.

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