Agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la PNP aseguraron a El Comercio que han intensificado el patrullaje virtual y físico para identificar y ubicar a los autores de falsos mensajes de e-mail que toman el nombre de medios de comunicación, entidades públicas y privadas para sembrar virus del tipo troyano entre los cibernautas peruanos.
Agregaron que siguen con las labores de búsqueda para identificar y encontrar a los autores de estos mensajes. "Trabajamos a través del seguimiento virtual y también de forma presencial con la gente que está dedicada a este negocio", expresaron.
Afirmaron que el rastreo resulta complicado porque los autores de estos mensajes emplean servidores web en el exterior. Esto dilata la entrega de información clave debido a que muchas veces se requieren ciertos trámites para obtener la dirección IP (Protocolo de Internet) y así identificar desde qué lugar del Perú se coordina la divulgación de estos mensajes.
"Esto demanda tiempo y en algunos países para que nos den esa información debe haber antes una resolución de un juez en la que exija levantar las comunicaciones. Estamos viendo la forma de abreviar eso", explicó la fuente policial.
La Divindat publicó ayer en su página web (www.policiainformatica.gob.pe) un comunicado en el que aclara: "No existe ninguna actividad relacionada con la distribución de software vía Internet para protección de computadoras".
Por su parte, el abogado especializado en temas informáticos Erick Iriarte reiteró que el envío de correos engañosos puede ser sancionado por la ley. "En estos casos se configuran los delitos por daño a la propiedad, uso ilegal de marca y difamación. Si bien existe penalización por intrusismo informático (cuando alguien ingresa a algún sitio por la vía digital), no la hay por la ejecución de virus, que es este caso", indica el especialista.
En estos días se ha presentado una nueva modalidad de envío de e-mails dañinos. Esta vez toman el nombre de una compañía de telefonía móvil y se anuncia al destinatario que ha ganado un teléfono iPhone 3G. Sin embargo, solicitan descargar un formulario para recibir el premio y allí es donde ocultan el virus.