Es hora de poner coto a la sangrienta racha de accidentes y exigir que los responsables por acción u omisión asuman su culpa: el Ministerio de Transportes, las empresas interprovinciales, la Policía Nacional y, cuándo no, el Poder Judicial.
Lo que finalmente se pone bajo serio cuestionamiento es la vigencia y eficacia del plan Tolerancia Cero, lanzado por el Gobierno precisamente para garantizar la seguridad en las carreteras, cuyos pilares son el control de los ómnibus en las garitas y la tenencia del certificado del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT).
Pero, si al MTC hay que criticarle su falta de firmeza y perseverancia para aplicar el plan, a la Policía Nacional debemos exigirle más coherencia al cumplir su función. Claro que igualmente debería darse a la PNP más facultades para supervisar plenamente a vehículos de pasajeros y carga.
La Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg) señala que los SOAT de unos 800 patrulleros no figuran en sus registros; la Policía Nacional, por su parte, afirma que sí cuenta con dicha póliza. Es necesario aclarar estas diferencias para que la policía pueda recobrar la autoridad moral que requiere para ejercer su labor de control.
En cuanto a las empresas, hay que controlar más sus sistemas de contratación y descanso de choferes y sancionar los incumplimientos. El Poder Judicial tiene también que asumir su grave responsabilidad, tras ciertos prevaricadores fallos que menosprecian la autoridad del MTC y autorizan el retorno de empresas reincidentes.