Uno de los mayores problemas de las pequeñas empresas es su constante rotación de personal, lo cual perjudica directamente su productividad, además de sumar engorrosos trámites.
Hasta hace un año y medio, estos inconvenientes eran pan de todos los días en Coditev, panificadora de La Molina que bajo la marca "Oh La La" produce biscotelas, alfajores y otros manjares para Plaza Vea, Wong y Vivanda, además de tortas para Metro. Por eso la familia Chiang Hoja, dueña de Coditev, decidió crear Maasías, otra empresa de panificación, cuya misión es enseñar a su nuevo personal a amasar, preparar, decorar y empaquetar los dulces que aquí se producen. "Nuestro objetivo es dar trabajo a gente que no puede pagar por una carrera pero quiere aprender un oficio", indica Solange Chiang, gerenta administrativa de Coditev.
De hecho, el único requisito para entrar a Maasías (más conocida por sus trabajadores como La Pre) es contar con secundaria completa. Y al ingresar los alumnos pasan a ser oficialmente auxiliares de panadería, tienen un sueldo mensual de S/.550 y son afiliados al seguro social. Pero como aquí se les paga por aprender, ellos reciben clases teóricas y prácticas de panadería a cargo de los trabajadores de Coditev de mayor experiencia.
Al cabo de seis meses, los miembros de La Pre que tienen un buen desempeño laboral pueden ingresar a trabajar de manera estable a Coditev. La ventaja es que allí pueden recibir diferentes tipos de incentivos en base a su rendimiento, como vales de alimentación, bonos trimestrales de más de S/.100 y movilidad gratis para ir a trabajar. La empresa evalúa permanentemente a sus trabajadores porque "la idea es que sigan aprendiendo y no sean conformistas con lo que saben", recalca Solange. Para mayor información llame al 495-1233.