Destino internacional en Colombia
Por Karina Borrero
Cartagena es uno de esos destinos que tiene que conocer. Las razones son más emotivas que palpables y de eso se dará cuenta cuando el regreso lo haga querer dar vuelta hacia el lado contrario del aeropuerto. La gente, el color de sus calles, el olor a brisa de la ciudad, el hecho de que todo esté a un 'ratico', las Islas del Rosario (en esta foto), el buenísimo restaurante peruano, las noches de parranda y el mar Caribe, cálido y cristalino, son solo postales de una ciudad a la que dan ganas de regresar.
DÍA 1
Las primeras horas en la ciudad resérvelas para disfrutar de una caminata por la zona amurallada. Son 11 km de baluartes que resguardaron esta ciudad de asaltos de piratas y tropas europeas entre los siglos XVII y XVIII y que hoy, parado sobre ella, ofrecen una vista espectacular: hacia un lado la arquitectura colonial de la ciudad y hacia el otro, la costa en pleno del mar Caribe reflejando toda la fuerza del sol a unos 30 °C.
En su caminata descanse y disfrute con un tinto o café al paso, buenísimos y típicos de la ciudad. Luego tómese la tarde y sin mucho esfuerzo recorra las plazas Santa Teresa, San Pedro, Santo Domingo, De la Merced, San Diego y De la Aduana. Aquí deténgase a recorrer la calle de los dulces y anímese a probar los más típicos postres cartageneros en una suerte de comerciantes ambulantes organizados. Siga por la plaza de Los Coches y siéntese rodeado por casonas con balcones de madera, una imagen que lo deleitará. En la misma plaza, prepare la cámara para fotografiarse en la Puerta de la Torre del Reloj, construida sobre la muralla en el siglo XIX, esta es una imagen que le será familiar porque es muy famosa por ser ícono de la ciudad.
Tómese el tiempo para descansar y aproveche en ver el atardecer en el restaurante Club Pesca, instalado en pleno malecón desde donde se aprecia el contraste de una moderna ciudad con un crecimiento importante de edificios y de calles de construcciones coloniales.
DÍA 2
Aquí comienza el sentido de venir a Cartagena: Las Islas del Rosario. A casi una hora en lancha partiendo desde el Muelle de los Pegasos (desde donde puede contratar el servicio por unos US$40 aproximadamente) encontrará el Parque Nacional Natural Corales del Rosario con 27 islas, la mayoría de ellas privadas. La isla más grande es, por cierto, Isla Grande donde apreciará lagunas internas, bosques húmedos y una frondosa vegetación que lo envuelve y desde ya lo hace sentirse de vacaciones.
La vista del lugar es como la de una postal: agua cristalina que evidencia la presencia de corales, arena blanca y palmeras siguiendo el ritmo del viento. Túmbese al sol.
Evidentemente que el plan aquí es descansar y disfrutar de la playa. Si va con niños puede visitar el acuario que está a unos 15 minutos, allí delfines, tortugas y tiburones lo distraerán por media hora, luego de ello regrese a no perderse ni un minuto más de sol. Si es que no está con niños, sáltese la visita al acuario pues es posible que siendo adulto no lo entretenga tanto.
Una de las actividades que se ofrece en el lugar es el buceo recreativo, pues los corales le aseguran un buen show bajo el agua. Pero el costo es de unos US$100 (con entrenadores) por lo que tendrá que reconsiderarlo.
El lugar es como para quedarse, por ello si el presupuesto le alcanza pase la noche en alguno de los hoteles del lugar (destine desde US$200 por persona aproximadamente). El que está en Isla Grande se llama San Pedro de Majagua, donde de hecho además puede almorzar, pues el restaurante tiene buenos platos a base de pescado.
DÍA 3
Inicie el día visitando Playa Blanca, descansando en la arena y chapoteando una y otra vez en el mar. Puede tomar alguno de los servicios locales para refrescarse en lancha, y si se anima pruebe alguno de los platos al paso que le ofrecerán los pescadores desde sus botes a unos US$4 (aquí los mariscos con limón son realmente frescos), no se arrepentirá.
Luego, regrese en la tarde (tiene que acordar el recojo desde el día anterior) y disfrute la Cartagena de noche. Un buen plan es cenar en El Mar de Juan, un exquisito restaurante de comida peruana. Luego puede ir a Café del Mar, un local tipo lounge abierto con una vista espectacular hacia el mar que se presta para unos 'previos' y lo dejará listo para la noche cartagenera. La discoteca más concurrida es Mr. Babilla. Aquí la parranda y el swing colombiano lo animarán a madrugar sí o sí.
DÍA 4
Como imaginamos que despertará tarde y no le provocará caminar, dejemos los museos para la tarde. Durante la mañana visite cualquiera de las playas cercanas al norte de Cartagena o las playas de Bocagrande.
En la tarde, no debería dejar de visitar las tiendas de artesanía de la zona y si le dan los ánimos debe visitar el Palacio de la Inquisición y el Castillo de San Felipe de Barajas, uno de los fuertes más impresionantes de Sudamérica.
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