MEDIO AMBIENTE. EXPERIENCIA DESARROLLADA EN ESPAÑA DA BUENOS RESULTADOS
¿Se ha puesto a pensar de qué manera puede ayudar a disminuir la contaminación ambiental sin dejar de conducir su auto? Pues reduciendo la velocidad máxima permitida. En Barcelona decidieron limitar a 80 kilómetros por hora la velocidad máxima en las vías que circundan la ciudad y lograron reducir la emisión diaria de óxidos de nitrógeno y partículas en suspensión entre un 3,5% y un 4%, en comparación al año anterior, según estudios preliminares.
Según informa el diario "La Vanguardia", José María Baldasano, director del Departamento de Ciencias de la Tierra del Centro Nacional de Supercomputación, aseguró que el volumen de dióxido de carbono emitido también ha disminuido en una proporción similar, mientras que los niveles de ozono aumentaron ligeramente.
La medición de las emisiones la hizo la supercomputadora Mare Nostrum, que analiza las muestras contaminantes recopiladas cada hora en 125 distintos puntos de las carreteras que rodean la ciudad española.
Los encargados de la investigación señalan que recién tendrán resultados más exactos a fines de setiembre.
PIEZA FUNDAMENTAL
Aunque es sabido que en el tráfico no hay soluciones mágicas, para que esta propuesta de reducir la contaminación y aumentar la calidad del aire sea viable es necesario cumplir las nuevas limitaciones por parte de los conductores.
"Ellos cumplen por temor a una multa, por razones de civismo o porque han percibido que la circulación es mejor", señala Baldasano.
Los investigadores sostienen que los niveles disminuirían más si también se sustituye gran parte del parque automotor actual por vehículos híbridos o de gas natural.