HUANCAYO. PASTO DE LAS LADERAS ANDINAS ES UN GRAN ALIMENTO PARA ESTOS ANIMALES
Por Raúl Mayo Filio. Corresponsal
La crianza de ovinos lecheros es más rentable que criar vacas debido a su costo de producción y mejores precios de comercialización. Además las praderas andinas tienen inmejorables condiciones de clima y pasto natural para alimentarlos.
Así lo aseguró el científico peruano William Vivanco Mackie, especialista en genética y biotecnología, quien visito Huancayo para disertar sobre las alternativas genéticas para el desarrollo del ganado ovino en la zona altoandina del Perú y sobre tecnologías reproductivas avanzadas de mejoramiento genético en ovinos.
"Los campesinos que habitan las zonas de extrema pobreza tienen la oportunidad para convertirse en prósperos ganaderos", manifestó Vivanco, quien se desempeña como subdirector de Recursos Genéticos y Biotecnología del Instituto Nacional de Investigación y Extensión Agropecuaria (INIA).
ALIMENTO ADECUADO
Las praderas andinas, como las de las provincias de Huancayo y Chupaca, donde abunda el pasto natural que es el mejor alimento para los ovinos lecheros, son apropiadas para la crianza de estos animales y para la producción de los quesos gourmet. Estos son los más cotizados en el mundo, pues llegan a costar hasta S/.120 por kilogramo, mientras que el kilo de queso de vaca cuesta S/.20.
Durante su visita Vivanco supervisó la inseminación artificial en ovinos lecheros a través del método de laparoscopía en el valle del Canipaco (praderas andinas de Huancayo), donde la empresa Láctea S.A., conjuntamente con los campesinos del lugar, crian estos animales.
A través de este método se puede usar semen congelado porque se introduce directamente en el útero, no en la cerviz o vagina. Así no hay pérdida de material seminal y la tasa de nacimientos es de un 70%, y si se usa semen fresco puede llegar incluso al 85% o 90%.
Cuando se insemina con el método convencional solo se puede utilizar semen fresco (recolectado ese día) y dentro de los tres días siguientes como máximo.
Además, el éxito de fertilización con una inseminación de este tipo es de 50% o 53%, aunque requiere de una nueva inseminación dentro de los 15 días siguientes.
Vivanco señaló que se busca formar un núcleo genético de las mejores razas, a fin de producir animales reproductores que se distribuirán entre los ganaderos que deseen incorporarse a la actividad de la ganadería ovina lechera en el país.
Dedicado a la biotecnología
William Vivanco participó en la primera clonación de vacunos en 1995 en Nueva Zelanda y ha trabajado durante 20 años como responsable en centros de investigación genética de Australia y Nueva Zelanda. Desde su retorno al Perú se ha dedicado a promocionar la crianza de ovinos para la producción de leche y sus derivados.
Además, ha sido docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina durante 15 años, así como en la Universidad Católica y en la Universidad Esmeralda del Ecuador.
También ha trabajado en diversas compañías, principalmente de Australia, en la producción de embriones in vitro y como consultor internacional en temas de biotecnología.
Hoy es profesor honorario de la Universidad de Huaraz.