Guillermo de Souza es un argentino que cuando se mudó al Perú detectó la dificultad de los limeños para secar su ropa. Y como en Argentina tenía un secador a gas, pensó que podría funcionar acá.
De Souza sabía que en Lima las personas todavía tienen poca experiencia y algo de recelo con el uso de artefactos a gas, por lo que decidió que su producto debía garantizar mayor seguridad. Junto con un socio experto en metalmecánica adaptó una secadora a las exigencias del mercado y la llamó Warmin, un equipo que además de secar 5 kilos de ropa en 3 horas, tiene dos sistemas de seguridad incorporado.
Si por algún motivo la flama que genera el calor se apaga, el sistema corta la salida de gas a los 10 segundos. Además, tiene un analizador de ambiente que cierra la válvula si detecta el aire enrarecido, es decir, si hubiera poco oxígeno o gases extraños en el ambiente.
"El secador funciona con balón, pero el día que el cliente tenga conexión a gas natural nos encargaremos de hacer la modificación necesaria a su equipo", dice el gerente general de Degás. El sistema permite ahorrar espacio y secar cualquier tipo de ropa. Todo a la vez (www.warminperu.com).