Ya sea por nuestra propia cuenta o porque los hemos visto actuar en la computadora de algún compañero de trabajo, todos sabemos los numerosos daños que pueden ocasionar los virus informáticos cuando se introducen en el sistema operativo de una organización.
Según Jesús Peñaranda, instructor de New Horizons, empresa de capacitación en tecnologías de la información, es importante que toda persona sepa que un virus es un programa cuyo propósito es alterar el funcionamiento normal de un software, al reemplazar archivos existentes por otros infectados.
Así como en el cuerpo humano aparecen enfermedades más perjudiciales que otras, lo mismo sucede en el mundo de la informática. Los virus más sofisticados, por ejemplo, tienen como principal objetivo generar daños irreparables en nuestro equipo; mientras que otros virus solo han sido creados para atacar alguna aplicación específica de Windows, Office o cualquier otro sistema operativo de uso libre. Y también existen virus (conocidos como bombas lógicas), cuya única misión es causar tráfico en una página web determinada.
Se debe tomar en cuenta que estas aplicaciones nocivas son originadas por hackers, personas con amplios conocimientos en sistemas que se han especializado en crear virus para inyectarlos en la red de alguna empresa en particular y dañar toda la información que allí se guarda. Sin embargo, como indica Peñaranda, en el Perú es más común encontrar atacantes que a falta de herramientas prefieren ingresar a páginas web de hackers extranjeros y descargar las nuevas versiones de virus que sus colegas cuelgan.
CÓMO INGRESAN
A fin de evitar daños colaterales, todo usuario debe reconocer las distintas formas que permiten que un virus pueda introducirse en el sistema operativo. Una de ellas es a través de las unidades de disco extraíbles, medios de almacenamiento que permiten trasladar información (como documentos de Word o imágenes) de una computadora a otra, como los CD-ROM o los USB. Otro medio muy común que permite que los virus se multipliquen son las redes operativas, es decir un conjunto de ordenadores interconectados que guardan archivos en común.
Evidentemente, Internet también es uno de los principales canales que posibilitan que los virus expandan su radio de acción, pues muchas veces estos se ocultan en archivos adjuntos que recibimos por correo electrónico o en una página web de procedencia sospechosa.
LAS CLAVES
1. ENTRENAR AL PERSONAL DE LA EMPRESA. A través de clases teóricas y didácticas, el encargado de sistemas de una organización debe enseñar a los demás trabajadores a reconocer correos electrónicos, páginas web o programas sospechosos que muy posiblemente contengan virus, para así evitar su descarga.
2. USAR APLICACIONES ORIGINALES. Aunque resulte más caro, una empresa no puede arriesgarse a comprar un software pirata porque muchas veces estos contienen crackers, programas que alteran el sistema de seguridad de una computadora, lo que permite el ingreso de aplicaciones infectadas.
3. ACTUALIZAR EL SISTEMA OPERATIVO. Es recomendable que todo usuario actualice los programas de su computadora diariamente, pues así su sistema operativo podrá descargar los parches necesarios (aplicaciones que corrigen algún defecto del software) para evitar que algún virus se desarrolle.
4. DESCARGAR LAS NUEVAS VERSIONES DEL ANTIVIRUS. El equipo de sistemas de la organización también debe encargarse de proteger a todos los trabajadores con el antivirus que mejor se adapte a las aplicaciones de la red operativa de la empresa. Este antivirus también debe actualizarse constantemente.
5. SUSCRIBIRSE A UN PORTAL DE SEGURIDAD. Es indispensable que el usuario se suscriba a una página web que le informe, mediante correos electrónicos, cuáles son las nuevas versiones de los virus que pueden dañar su computadora. Entre las más reconocidas están www.alerta-antivirus.es y www.hispasec.com