PUNTA CANA. "Cuando estoy de vacaciones me gusta relajarme en las playas porque disfruto mucho de los climas calurosos, la arena blanca, el mar celeste. Por eso he viajado a ese lugar en varias oportunidades con mi esposa. La empresa turística y hotelera allá es impresionante. A República Dominicana también llegué en crucero, y todo te parece una gran ciudad flotante. Cuando hemos viajado he conocido gente de todas partes y me he encontrado con peruanos a donde voy. Lo bueno es que son muy cordiales, me han reconocido y han ido a buscarme para darme un regalito. También me ha pasado cuando he ido a Río de Janeiro y Buzios. En cuanto a recuerdos de viaje, mi esposa siempre se trae perfumes franceses que no ha podido conseguir aquí. Yo aprovecho los remates en los barcos para comprar relojes".