ESTADOS UNIDOS. CAMINO A LA CASA BLANCA
ST. PAUL [EL COMERCIO /AGENCIAS]. En discurso pronunciado ante unas 20.000 personas, el senador por Arizona John McCain aceptó ayer, durante la convención republicana en St. Paul, Minnesota, la nominación de su partido como candidato a la presidencia de Estados Unidos.
"La acepto con gratitud y humildad", dijo el candidato, que agradeció al presidente de EE.UU., George W. Bush, por su conducción del país en tiempos de guerra.
Minutos después de iniciado su discurso, al menos dos personas del público comenzaron a protestar contra la guerra en Iraq y fueron retiradas del recinto por personal de seguridad en medio de abucheos de varios de los presentes que fueron apagados por el grito de "USA, USA".
Las banderas que exhibieron les fueron quitadas con vehemencia por los efectivos de seguridad.
McCain anunció que combatirá el rencor bipartidista para buscar soluciones a los problemas que prácticamente han paralizado la capital estadounidense.
"Washington: el cambio se viene", dijo McCain en su discurso. El candidato, de 72 años de edad, dijo que se sentía muy orgulloso de su candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, y que estaba ansioso por presentarla en Washington para emprender los cambios en la forma de hacer gobierno y anteponer intereses secundarios a los de la nación.
"El constante rencor partidista que obstruye la solución de esos problemas no es la causa sino el síntoma", dijo McCain. "Eso es lo que pasa cuando la gente va a Washington a trabajar en beneficio propio". Recordó que en sus 26 años en el Congreso ha trabajado con militantes republicanos y demócratas en la solución de problemas.
"Así es como gobernaré como presidente", agregó. "Extenderé mi mano a todo el que quiera ayudarme a sacar este país adelante. Tengo esos antecedentes y las cicatrices para probarlo. El senador Obama no los tiene".
LAZOS CON RUSIA
También dijo que si es elegido trabajará para establecer buenos lazos con Rusia, pero que EE.UU. no puede cerrar los ojos ante la agresión. "Como presidente, trabajaré para establecer buenas relaciones con Rusia, para que no tengamos que temer una vuelta a la guerra fría", afirmó McCain. "Pero no podemos cerrar los ojos a la agresión y a lo que está fuera de la ley internacional, que amenaza la paz y la estabilidad del mundo y la seguridad del pueblo estadounidense", agregó.
McCain, quien en las elecciones del 4 de noviembre será el rival de Barack Obama --el abanderado demócrata--, recordó sus épocas de oficial de la aviación naval y como prisionero de guerra en Vietnam, un antecedente que no podía ofrecer su rival demócrata.
Dijo que en esas circunstancias "amé más a mi patria", no solo por las comodidades que ofrece sino "por su decencia, su fe en la sabiduría, justicia y el bienestar de su pueblo" y porque no era solamente un lugar sino un ideal, una causa por la cual valía la pena luchar.
Todos los oradores que le precedieron se ocuparon de mencionar las torturas que sufrió McCain y cómo los tormentos afectaron su cuerpo. Fue frecuente escuchar durante los últimos tres días que a McCain le quebraron los huesos, pero no su espíritu.
Efectivamente, el candidato republicano no puede levantar sus brazos más allá de sus hombros debido a las torturas que le fueron infligidas hace casi cuatro décadas cuando cayó prisionero en Hanói.
La Convención giró de principio a fin en torno a la personalidad de McCain, su pasado militar, su patriotismo y su experiencia legislativa, presentándolo como un independiente de su partido.
Predominaron las canas y la piel blancaJim Forrester, senador estatal de Carolina del Norte de 71 años, reconoció la escasez de jóvenes en la reunión más importante de los republicanos. "Nosotros tenemos experiencia de vida, sabemos más. Los jóvenes no. Ellos en realidad no saben qué es lo que respaldan al apoyar a Obama".
Según la última encuesta de Gallup, un 56% de los votantes menores de 30 años apoya a Obama, frente al 35% que respalda a McCain. En cambio, el candidato republicano saca 9% a su rival entre los mayores de 65 años.
La campaña demócrata ha buscado la atención de los nuevos votantes con el uso de mensajes de texto y con gran presencia en Internet. Ello también se reflejó en la elección de un estadio, ante 84.000 personas, como escenario para el discurso en el que Obama aceptó la candidatura.
Sus palabras fueron literalmente el colofón de un concierto de rock --le precedió Sheryl Crow--, mientras que McCain habló ayer ante lo que podría ser un concurso de bailes de salón.
CLAVES
1. Más de 37 millones de estadounidenses sintonizaron el miércoles el discurso de Sarah Palin. La cifra fue un poco menos de los 38,4 millones de televidentes que vieron a Obama.
2. Hugo Chávez está haciendo lo que hicieron Hitler y Mussolini en los años 30, estimó Otto Reich, principal asesor sobre América Latina de John McCain. Dijo también que la región no será prioridad en un eventual gobierno republicano.
3. El equipo de campaña de McCain amenazó con demandar a un tabloide por publicar la "mentira viciosa" de que Sarah Palin engañó a su marido.