IMPRUDENCIA MÚLTIPLE
Poco o nada les importa la vida de sus pasajeros a los conductores y cobradores de la Empresa de Transporte Turismo Ascope. El pasado 27 de agosto fueron descubiertos en una situación delictiva. El ómnibus asignado con el código V-6832, que realiza la ruta Casa Grande-Trujillo, se movilizaba con todos los asientos ocupados. Pese a ello, el chofer de esta unidad, cuya placa era ilegible, paró para que subieran más personas. La denuncia no termina aquí. Justo antes de cruzar la localidad de Chiclín, donde había un patrullero, el conductor amenazó con bajar a los pasajeros que viajaban parados si estos no se agachaban. Uno de ellos no quiso, por lo que el cobrador intentó bajarlo. Al final, y por la premura que tenía, el viajero acató la orden. La empresa Turismo Ascope no ganó papeleta alguna, lo que demuestra que aún las inspecciones de Tolerancia Cero son muy permisivas. No obstante, todavía estamos a tiempo de corregir estas irregularidades.