Por Fernando Lozano
Se pensaba que iba a ser un triunfo más sufrido, pero las 'matadorcitas' dejaron constancia de que estaban en casa y que para ellas el verdadero reto está en el Mundial de Menores. Perú venció a Venezuela por tres sets a cero y se cobró la revancha ante las herederas de la selección que nos dejó fuera de los Juegos Olímpicos de Beijing.
El primer punto siempre es difícil. Como ante Argentina, el equipo peruano cedió el saque. No se asusten pareció decir el equipo nacional. La zurda Lisset Sosa, acaso la mejor de Perú, consiguió igualar y comenzó la danza de los errores venezolanos y la crecida de las peruanas. Diana Gonzales ponía pelotas precisas que Clarivett Yllescas encajaba.
El partido fue quedándole grande a las venezolanas que se vieron apabulladas por el apoyo del público en el coliseo Dibós, el verdadero jugador número siete de esta noche feliz. Cuando se había pasado la barrera de los 20, las 'matadorcitas' se relajaron y dejaron pasar algunos puntos del rival. El punto final llegó: 25 a 14 y la tranquilidad.
GRAN REVANCHA
Sin embargo ayer nadie se la creyó. Alguien recordó que en el Preolímpico las venezolanas habían volteado tras ir perdiendo 1-0. Esta vez no se nos escapa el Mundial, dijo otro. Pero las venezolanas apelaron a su olímpica Wendy Romero que, con certeros mates, encontró huecos incluso sobre el bloqueo de nuestras más grandes, como Raffaella Camet.
Perú no se descompuso de nuevo y logró finiquitar. El set que parecía clave estaba superado: 25-17. Se venía el decisivo.
Pero las venezolanas presentaron pelea. Se resistían a morir allí donde antes habían ascendido al cielo. El tercer set caminaba parejo: 6-6, 14-12 arriba Venezuela, 16-15 para Perú, 19-19, 20-20... El mínimo error podía costar la pérdida del boleto al Mundial que podría ser en México o en la India (aunque este primero tiene las principales opciones). Pero las chicas se habían prometido el Mundial... 24-22 para Perú. Faltaba poco. La venezolana Ramos se dio por vencida y estrelló su mate contra la net: 25-22. La alegría esta vez fue peruana. Todas se juntaron en el centro de la cancha y se fusionaron en un abrazo eterno. Las peruanas gritaron misión cumplida, clasificaron al Mundial del próximo año, pero todavía no se dan por vencidas. Queda Brasil, que aplastó 3-0 a Argentina. Las chicas creen y nosotros también.