TRATAMIENTO. A veces se necesita rehabilitación
¿Quién no ha sufrido un dolor de espalda alguna vez? En esta materia hay todo tipo de manifestaciones: desde un dolorcito que pasa al día siguiente hasta un terrible suplicio que no nos permite ni movernos. ¿Sabe usted qué hacer en cualquiera de estos casos?
Según el doctor Luis Vidal, jefe del servicio de reumatología del hospital María Auxiliadora, hay tres signos de alarma para acudir al médico: dolor lumbar interno que impide realizar labores cotidianas, dolor persistente --no necesariamente fuerte-- y dolor cíclico (hace tres meses o hace un año, por ejemplo). En cualquiera de estos casos, hay que acudir a un médico, quien indicará un examen físico y un estudio radiológico.
Ahora bien, ¿por qué sucede esto? Los músculos, tendones y ligamentos se dañan con una mala postura; sin embargo, como señala el doctor Vidal, "si acostumbro sentarme inclinando mi columna al lado derecho, los músculos de la izquierda se relajan, mientras que los de la derecha se tensan. Y si mantengo esta postura por mucho tiempo, el problema se hace crónico y también las vértebras se malogran. Por eso es importante mantener una buena postura; sin embargo, parece que no es fácil, pues el 90% de las personas ha tenido dolor lumbar alguna vez en la vida".
Una vez que ocurre el problema, el médico analiza el caso e indica el tratamiento que más convenga al paciente. "Se puede indicar medicina física y rehabilitación para lograr la relajación muscular, y dar antiinflamatorios. Sin embargo, a veces basta con adoptar una buena postura para que el problema pase. En la edad media son más comunes los casos de artrosis que consiste en el desgaste del cartílago", refiere la reumatóloga Ana María Capuñay de la clínica San Pablo.
Muchas veces la culpa de un dolor de espalda la tenemos nosotros mismos. Es cuestión de prevenir.
MUCHO CUIDADO
Quienes tienen más riesgo de padecer lumbago son...
4Las embarazadas, sobre todo en los últimos meses.
4Las personas estresadas o deprimidas.
4La gente que adopta malas posturas, sobre todo oficinistas.
4Los obesos y los sedentarios.
4Los pacientes con osteoporosis o artritis.