Lo dijo el ministro del Interior, Luis Alva Castro, en junio y lo acaba de reiterar el nuevo presidente del Consejo Directivo del Sistema Nacional de Cooperación con la Policía Nacional, Amigos de la Policía (Sinacoop), Arturo Rodrigo, según información aparecida en la agencia Andina: a fin de año se espera informatizar todas las comisarías de Lima, con el objetivo de que puedan cumplir una labor más eficiente y vayan de la mano de la modernidad. "Queremos que la Policía Nacional dé un salto de calidad en el manejo de sus recursos para servir mejor a la comunidad, con el apoyo tecnológico que le brindaremos", ha señalado el flamante directivo del Sinacoop.
En enero de este año, un entusiasta y optimista general Octavio Salazar, por entonces recién estrenado director de la PNP, anunciaba que para setiembre estaría lista la base de datos policiales con las denuncias que las comisarías reciben y atienden a diario. ¿Podrá cumplirse en lo que queda de este mes?
Rodrigo explicó que el modelo informático que debe aplicarse a las comisarías lo diseñaron expertos contratados por el consejo directivo del Sinacoop y de la propia Policía Nacional y se replicará en todas las comisarías de la capital.
Debemos recordar que existen experiencias piloto efectuadas tanto en Surquillo como en el Callao, esta última en junio de este año.
En la provincia Constitucional fueron 17 las comisarías implementadas con software, instalaciones eléctricas, redes, equipos de cómputo y la respectiva capacitación.
El objetivo --según las autoridades-- es crear un mapa del crimen en la provincia, mejorar el patrullaje y coordinar mejor con las autoridades locales, regionales y las juntas vecinales en lo referido al tema de seguridad ciudadana. Entre las comisarías beneficiadas están las de Carmen de La Legua, Callao, fundo Bocanegra, La Perla, Márquez, Mi Perú y Pachacútec.
Rodrigo precisó que si bien la experiencia en el primer puerto resultó positiva, es necesario hacerle algunos ajustes al diseño informático para que los policías dejen definitivamente las viejas prácticas y apliquen al 100% el sistema informatizado proporcionado.
En junio último, la fundación Romero donó equipos informáticos equivalentes a US$230.000 para los 17 locales policiales del primer puerto.
DEL CONSULTOR
¿La ley y el orden?*
La mayor parte de las series televisivas que abordan temas de justicia se desarrolla dentro de una corte, fiscalía o comisaría. Sucede que en una democracia, para la ciudadanía, los representantes más cercanos de la justicia suelen ser los jueces, fiscales y policías.
Ellos son el rostro amigable de la autoridad y personifican la posibilidad de que se haga justicia de cara al ciudadano. A diferencia de las series televisivas norteamericanas, sin embargo, la realidad de nuestros juzgados, fiscalías y comisarías dista mucho de ser amigable, cercana y percibida como una garantía para la ciudadanía. Así lo demuestra el RankinCAD 2008, que ha medido a través de más de cinco mil encuestas a escala nacional la percepción de la ciudadanía en su trato con las dependencias de jueces, fiscales y policías. Si bien las comisarías obtienen una mejor calificación que los órganos del Poder Judicial y Ministerio Público, solo uno de cada tres ciudadanos encuestados se declara satisfecho con el servicio brindado en una comisaría y solo uno de cada cuatro estaba satisfecho con la atención recibida en un juzgado o fiscalía. La situación es más dramática cuando se indaga acerca de la corrupción en estas entidades o sobre la solución satisfactoria de los problemas o consultas planteados: con las justas bordea el 20% de satisfacción ciudadana. Eso quiere decir que una gran mayoría de peruanos (más de un 70%) no está satisfecha con la calidad del servicio recibido en estas dependencias públicas. Ello no solo genera inseguridad y desconfianza, sino que también mina la legitimidad del principio de autoridad en nuestra sociedad.
El caso de las comisarías en Lima que están primeras en el RankinCAD demuestran que hay experiencias exitosas que bien pueden replicarse en Pasco, Madre de Dios, Puno, La Libertad, Moquegua, Cajamarca y Tumbes, que están rezagados. En materia judicial, Pucallpa, Callao, Loreto y Amazonas lideran la tabla, quedando Huánuco, Puno y Junín al final. La ventaja hoy es poder contar con una herramienta de incidencia pública que nos permite identificar claras oportunidades de mejora referidas, por ejemplo, a la necesidad de dar más y mejor información, incluidas mejoras en la señalética, así como a la cordialidad y compromiso en el trato, entre otros factores. El RankinCAD de juzgados, fiscalías y comisarías sirve de línea de base para monitorear avances en la gestión de estas entidades de cara al ciudadano, y para exigir, en aras de la gobernabilidad del país, prontas mejorías.
El RankinCAD busca fomentar la competencia entre todas estas entidades por atender mejor al ciudadano. Hacemos votos por que en la medición del año que viene todos mejoren.
* Beatriz Boza. Directora de Ciudadanos al Día