Por Hernán Chaparro [Psicólogo social]
Las noticias sobre la crisis financiera internacional y los anuncios sobre los cambios en política económica llevarían a pensar en un enfriamiento de la iniciativa privada. En el sector de ventas minoristas, sin embargo, la actividad no cesa. Y las iniciativas no solo son de los grupos grandes, sino que hay propuestas que vienen de grupos más pequeños y provincianos.
Hace poco, la familia cusqueña Oviedo, que el próximo mes inaugura su quinto supermercado Mega en el Cusco, anunció un plan de expansión que abarca Apurímac, Tacna, Moquegua y Puno. Es interesante ver que un grupo cusqueño se interesa por una expansión regional no solo motivado por el negocio en sí, sino por un impulso nacionalista que contrasta con las noticias duras que suelen provenir de esa zona del país.
"Nos dimos cuenta de que la expectativa de nuestros paisanos era contar con un autoservicio digno de una Ciudad Imperial", señaló uno de sus funcionarios. Ese afán de dignidad y respeto puede ser tan o más importante para su expansión que el mero interés comercial. Luego de un proceso de maduración en su propia ciudad, han decidido no venir a Lima sino crecer en localidades y segmentos que otros han dejado de lado. Ojalá que esta iniciativa sea solo el principio de otras en el sur.
Por otro lado, ya se inauguró el Boulevard en Chiclayo. A pocas cuadras del Real Plaza diversos empresarios de la limeña Gamarra han decidido salir de Lima para ubicarse en una ciudad que alberga dos grandes y modernos centros comerciales. No solo los de Gamarra estarían presentes, sino que se habla de tratativas con empresarios de Villa El Salvador.
Este crecimiento del 'retail' en el sur y el norte es significativo porque nos permite ser testigos de la modernización de las provincias. Lo más interesante es que estas iniciativas vienen de grupos pequeños y locales. Este descubrimiento, sobre todo cuando proviene de gente del mismo lugar (lo más probable es que los empresarios de Gamarra y Villa El Salvador sean provincianos) lleva a mirar el nacionalismo no solo desde un punto de vista político, sino también económico, y con un sentido bastante diferente al que algunos políticos desean darle.