Por Roxabel Ramón Huaroto / Álvaro Gastañaduí Ramírez
Algunos lo hicieron con más seriedad y preparación que otros. Pero lo importante fue que la mayoría de los 70 mil colegios estatales y privados del país participaron ayer en el sexto y último simulacro de sismo organizado por el Ministerio de Educación. Aunque estos ejercicios son indispensables en un país sísmico como el Perú, hace falta mucho más que ese tipo de ensayos para mantener seguros a nuestros escolares.
Según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el 49% de los colegios de Lima presenta un riesgo alto para sus alumnos, debido a la falta de señalización, a paredes y columnas rajadas, así como vías de evacuación obstruidas. Del mismo modo, son factores de riesgo la inexistencia de extintores, cables eléctricos sueltos y vidrios de mala calidad en sus ventanas. Esa cifra fue determinada por el Indeci al hacer una evaluación muestral en 406 colegios de Lima y Callao, de un universo de 4.700 colegios particulares y 1.450 estatales, que deben ser inspeccionados por su entidad.
Aunque el viceministro de Gestión Pedagógica del Ministerio de Educación, Idel Vexler, aseguró ayer que la infraestructura educativa nacional podrá resistir un sismo sin mayor problema y que, más bien, la principal carencia es de señalización, bastó una breve visita de este Diario a dos colegios para corroborar la advertencia del Indeci sobre la falta de seguridad.
MALA INFRAESTRUCTURA
Ayer, a las 10 a.m., la alarma sacó de sus aulas a los alumnos de la gran unidad escolar Bartolomé Herrera. Para la subdirectora, Lucy Matos, el simulacro fue exitoso, pues, aun sin señalización, el 85% de sus alumnos logró ponerse a salvo en menos de un minuto. Ella tiene otras razones para preocuparse. Tras el terremoto del 15 de agosto del 2007, el Indeci declaró inhabitable el pabellón 2 del colegio, que tiene paredes y columnas rajadas y cables eléctricos sueltos, pero sigue acogiendo a 350 alumnos. Además, hay otro pabellón cerrado por daños estructurales desde el 2004. Ante la falta de espacio, el colegio reclamó la devolución de los salones donde funciona la UGEL 3. De acuerdo con Matos, en respuesta, esa dependencia hizo una evaluación técnica que refutaba las recomendaciones del Indeci, por lo que el colegio volvió a usar el pabellón 2, pese a sus graves problemas.
En el colegio Mariano Melgar, de Breña, no hubo simulacro. Llamar círculos de seguridad a unos trazos pintados sobre su patio resulta irónico para los 1.200 alumnos de ese plantel, pues tanto el Indeci como Defensa Civil de Breña han declarado ese espacio "de riesgo alto grave" y les han prohibido a los niños jugar allí, pues presenta zonas hundidas y rajaduras en el concreto, debido a las filtraciones que ocasiona un sistema de desagüe colapsado.
Si bien en agosto de 2007 el concejo distrital pidió clausurar ese centro educativo, esto no se ha concretado. Según su directora, Enith Díaz, el Ministerio de Educación destinó S/.35.000 para evitar el cierre, pero esa suma no representa ni el 10% de los costos que se requieren para cambiar las tuberías que datan de los años 40. Díaz ha solicitado a la Fiscalía de Prevención del Delito constatar la inacción del Estado: también los pabellones y camerinos muestran zócalos y techos carcomidos por la humedad.
CLAVES
El peligro se ha incrementado
4 Según el director de la región Costa-Centro del Indeci, James Atkins, solo 95 colegios de Lima (la mayoría privados) tienen el certificado de Defensa Civil.
4 El año pasado (2007), el 37% de colegios limeños representaba riesgo alto para sus alumnos.
4 En el simulacro de ayer participaron los siete millones de escolares de todo el país. Los del turno día lo hicieron a las 10 a.m., los de la tarde a las 3 p.m. y los de la noche a las 8 p.m.