Por Déborah Dongo Soria
La llamada crisis en el Ministerio del Interior tuvo ayer su segundo capítulo, esta vez incluyendo al presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon. Visiblemente incómodo y con una sola frase, Simon desautorizó al ministro del Interior, Remigio Hernani, y le exigió poner punto final a las declaraciones contra el director de la Policía Nacional del Perú, Octavio Salazar.
"Con el general Salazar no puede pasar nada", demandó Simon, dejando entrever que este seguirá en el cargo, pese al deseo expreso de Hernani de que el alto mando policial sea removido.
Sin embargo, Simon aclaró que este no fue un llamado de atención, sino más bien un pedido para que ese tipo de comentarios terminen, aunque no dejó ocultar su malestar por el hecho de que Hernani haya utilizado los medios de comunicación para pedir la salida de Salazar, cuya permanencia en el cargo depende exclusivamente del presidente de la República, Alan García, tal como lo señala el artículo 12 de la Ley Orgánica de la Policía.
"Yo lamento muchísimo estas declaraciones públicas de las fuerzas policiales. Acabo de conversar con el ministro del Interior y le acabo de decir que me parece muy poco positivo o favorable que esté dando declaraciones que afectan a las personas. Si en las fuerzas policiales hay problemas de tipo personal, se tienen que zanjar de manera personal", manifestó por la tarde, tras una reunión con los miembros del Gabinete en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros.
Sutilmente Simon precisó que la prioridad del ministro del Interior debería ser la captura del prófugo Rómulo León Alegría, por lo que dijo que en estos momentos los esfuerzos de Hernani están abocados a dicha tarea.
INSISTE EN SU RENUNCIA
Desde muy temprano, a través de una radio local, Hernani estuvo pidiendo la dimisión del general Salazar. "Lo normal sería que renuncie", dijo.
Asimismo, aseguró que la continuidad del general Salazar en el cargo se decidiría en las próximas horas (de ayer) y mostró su disgusto por el hecho de que Salazar no haya puesto todavía su cargo a disposición, como considera que deben hacer todos los altos mandos apenas ingresa un nuevo ministro.
"Cuando uno llega a un cargo debe tener la dignidad de los funcionarios que se encuentran ahí, poner su cargo a disposición, renunciar para que se tenga la libertad de poder elegir a las personas con quien se debe trabajar", manifestó en RPP, descartando que su postura sea de carácter personal.
No obstante, Hernani precisó que esta decisión aún no había sido consultada con el presidente García.
CITA FRUSTRADA
Frente a esta situación, trascendió que el general Salazar iría a Palacio de Gobierno a hablar con el jefe del Estado. Ayer García se encontraba en Ayacucho y tenía planificado continuar su recorrido hasta Puno.
Sin embargo, hubo un cambio de planes y García canceló su viaje a Puno para regresar a Lima; todo indicaría que para reunirse con Salazar y quizás buscar una solución a los enfrentamientos entre este y Hernani. Sin embargo, dicho encuentro nunca se concretó.
Desde Ayacucho, en cambio, García expresó su total apoyo a Yehude Simon y a su Gabinete Ministerial. "Te apoyo completamente y les pido a los peruanos apoyar este esfuerzo, esta experiencia que va a encabezar el nuevo presidente del Consejo de Ministros", enfatizó.
Asimismo, el mandatario aprovechó para lanzar una sutil crítica a los miembros del fujimorismo y al ex jefe de la inteligencia policial, Jorge Cárdenas, quienes han venido cuestionando que el nuevo primer ministro haya estado preso por apología al terrorismo.
El congresista Jorge del Castillo también le dio su apoyo a Simon. Durante la ceremonia de entrega formal del cargo de presidente del Consejo de Ministros a su sucesor, Del Castillo señaló que es momento de ayudar al nuevo Gabinete y no de ponerle zancadillas.
GUARDA SILENCIO
Con el respaldo del presidente Alan García y del congresista (ex primer ministro) Jorge del Castillo al primer ministro y de este al general Salazar, la locuacidad de Hernani se apagó y ya no se lo escuchó ratificar su pedido de renuncia a Salazar, aunque tampoco retiró lo dicho.
Fuentes del Ministerio del Interior informaron que el ministro no daría entrevistas ni conferencias de prensa porque ya tenía varias actividades programadas durante el resto del día (de ayer). Al no haber aún un viceministro designado en el sector, tampoco hay quien declare por Hernani. El general Salazar tampoco se pronunció al respecto. Solo se supo que envió una carta a un medio de prensa, en el que negaba haber desafiado al ministro del Interior para que lo remueva del cargo, que sí cuenta con el apoyo del presidente García, y pedía una rectificación.
EL DATO
¿Qué dice la ley?
El director general de la Policía Nacional del Perú es designado por el presidente de la República, quien elige entre los tenientes generales en situación de actividad. Depende del ministro del Interior. El tiempo de permanencia en el cargo es determinado por el presidente de la República (artículo 12 de la Ley Orgánica de la PNP).
DEL CONSULTOR
El ministro es jefe de su sector*
La pública discrepancia entre el nuevo ministro del Interior, Remigio Hernani, y el director general de la PNP, Octavio Salazar, plantea una situación que debe resolverse a la brevedad posible, a fin de garantizar la eficacia en un ministerio de tan altas responsabilidades como es el del Interior.
Por mandato de la Constitución, cada ministro es jefe de su sector. Este se organiza jerárquicamente, de modo que todos los funcionarios son sus subordinados. Este criterio adquiere mayor nitidez, si cabe, en el Ministerio del Interior, que contiene el servicio policial, donde la disciplina y la subordinación jerárquica es fundamental.
Si el nuevo ministro no confía en el director general de la Policía Nacional, este tiene que poner su cargo a disposición. Hasta la fecha no lo ha hecho, dando pie a rumores que indicarían que permanece en el cargo porque goza de la confianza del presidente de la República.
El que el jefe del Estado por mandato de la ley lo nombre en el cargo no debiera interpretarse como que los jefes policiales dependen directamente de él y que, por consiguiente, no tienen ninguna relación con el ministro del sector.
La Constitución no puede autorizar un debilitamiento orgánico del Gabinete. Entonces, la tesis correcta es que la relación constitucional que prima es la del presidente de la República con sus ministros y, a través de estos, con los funcionarios de cada ministerio, cualquiera sea su rango.
Por todo lo expuesto, la solución de esta minicrisis la tiene el ministro del Interior, en tanto, desde luego, goce de la confianza del presidente.
* ENRIQUE BERNALES. Politólogo