Por Kike Pérez
POR QUÉ GANA MASSA
Haré futurología: creo que Felipe Massa va a ganar la carrera, pero es muy difícil que gane el campeonato. Sao Paulo, específicamente, es una ciudad con clima impredecible, y si llueve será una ruleta: ahí puede pasar de todo. A estas alturas Felipinho ya debería tener el campeonato en el bolsillo. Pero no pudo por varios inconvenientes. Hay que recordar que en Hungría se le malogró el motor cuando iba a cruzar la meta y tenía diez puntos asegurados, y después en Japón el equipo le hizo una mala jugada con las mangueras. El equipo lo malogró a Massa.
Ahí pudo haber perdido el campeonato. Y sería injusto --repito-- porque ha hecho bastante para que Ferrari pueda aspirar a su segundo campeonato seguido. Su principal virtud ha sido superar a su 'coequiper' Kimi Raikkonen, nada menos que el campeón del mundo, a quien le ha ganado todas las clasificaciones y carreras. El año pasado Felipinho lo ayudó a ganar el campeonato allí mismo, en Interlagos, y ahora Kimi debería devolverle el favor.
Si Massa sale campeón mundial en Sao Paulo, sería el nuevo Ayrton Senna, sería como si el piloto más carismático de la Fórmula 1 (tres veces campeón del mundo) volviera de sus cenizas. Se haría justicia con Massa.
POR QUÉ GANA HAMILTON*
A inicio de temporada, cuando había que jugarse por un candidato, aposté por Lewis poniendo como requisito que este tenía que demostrar "mayor control de sus emociones en los tramos de definición". En China, hace una fecha nomás cuando el campeonato estaba apretado, evidenció que su psiquis ya no es su peor enemiga. Lideró sólido y ganó sin dejar dudas. En un escenario similar al de hace un año, Lewis demostró que había logrado controlar la ansiedad que le costó el título 2007.
Por eso no dudo de Lewis. Por más que largue quinto, que se sienta más visita que nunca --rodeado de tanta camiseta amarilla junta-- para Hamilton esta será una de las tantas definiciones que tendrá, mientras que para Massa podría ser la última de su carrera.
Como si fuera poco, al brasileño no le basta ganar sino esperar que Lewis sufra. De esta manera dentro de unas horas, Hamilton con sus escasos 23 años saldrá a definir --por segunda vez en su vida-- un campeonato. Si no ocurre nada extraño, la tapa del lunes será la de un Lewis consagrado como el más joven monarca de la F-1. Una foto que bien pudo tomarse hace un año, en Interlagos, pero que hoy, con más experiencia, merece mucho más.
* Daniel San Román