Por Elkin Sotelo C. Periodista
Con la llegada del calor infernal de esta estación, Arturo Woodman apostó por un gorrito, unas gafas negras y acostarse bajo la oscuridad de una sombrilla impostergable. Es mejor que a partir de ahora pase de incógnito en este escenario que ya no tolera su temperatura chauvinista.
Da la impresión de que el Gobierno no solo ha censurado al comandante general del Ejército, Edwin Donayre, por expresiones fuera de lugar en un video casero, sino también a Woodman, quien, detrás de cámaras en Canal 4, dijo que no le importaba nada si la FIFA suspendía a Perú. Uno menos.
La posibilidad de que Edmundo Jaramillo, Ricardo Valderrama o Julia Barreda lo reemplace en la mesa de diálogo es el primer paso para destrabar el problema entre el IPD y la FPF. Sin embargo, en la FPF no se ve un dedo índice que cuente con la prolijidad que exige la situación, empezando por Burga y repasando su impresentable directorio. Ni modo, solo queda que el 'doc' valore el gesto de Woodman y ceda también en su intransigencia.