Por Jorge Barraza
Finalmente, quedó develada la incógnita: Cristiano Ronaldo obtuvo el Balón de Oro que concede la revista "France Football" al mejor futbolista europeo (que virtualmente equivale a decir mundial). El isleño reunió 446 votos y aventajó a Lionel Messi (281) y al español Fernando Torres (179). Una elección inobjetable: su temporada 2007-08 fue sencillamente mágica; anotó 42 goles, se llevó el tÃtulo de la Liga Inglesa, la Champions y el rótulo de máximo artillero en ambas. Con un plus: siempre con la carga de ser la estrella del partido, monopolizando millones de miradas y el haz de luz enfocándolo. Esto supone un peso que otros no pueden soportar. Ãl corre libre como una bailarina, feliz de ser el epicentro del juego y del espectáculo.
Cristiano suena soberbio a veces, como cuando dijo "yo soy el primero, el segundo y el tercero mejor del mundo". Sin embargo, su arrogancia lo hace más simpático. Es un gran desfachatado. No hubiese sido justo que un matiz de su personalidad le restara puntos en esta carrera.
Messi corrÃa parejo con el portugués y ahà está su enorme mérito: haberle dado batalla hasta el final a un colega que redondeó un año fabuloso. Esto habla bien del fantástico gambeteador rosarino. Tiene apenas 21 años y si continúa en ascenso, tendrá su Balón en un año o dos.
Lionel realmente sacó la cara por Sudamérica, que apenas tuvo cuatro representantes entre los primeros 25 escogidos. Ãl, Kaká (8º), Marcos Senna (11º) y Sergio Agüero (14º). Apenas dos argentinos y dos brasileños en esta élite. Pudo ser un año flojo para nuestro continente, pero es una lectura interesante: tal vez somos menos de lo que nos creemos. En ese nivel. Un escalón más abajo la preponderancia sudamericana es mayor. Solo entre brasileños y argentinos hay 2.600/2.800 futbolistas dispersos en el mundo. Y todos juegan, hacen goles, son figuras, ganan tÃtulos. Pero es otro rubro, exportación a granel.
Otra interesante reflexión que arroja la nómina de los 25 primeros es que España, en el momento cumbre de su historia deportiva y futbolÃstica, ubicó a seis embajadores: el 'Niño' Torres (3º), el fantástico arquero Iker Casillas (4º), el cerebral comandante Xavi (5º), un depredador insaciable: David Villa (7º); y Sergio Ramos (21º). Reconocimiento notable --y justiciero-- al fútbol campeón de Europa.
Hay tres ingleses (Gerrard, Rooney y Lampard) y apenas un italiano (Buffon) y un francés (Ribery). Y tres africanos: Adebayor (Togo, 12º), Eto´o (Camerún, 17º) y Drogba (Costa de Marfil, 21º).
El Balón de Oro es un premio europeo reservado a quienes actúan en Europa. Es continental. Y lo eligen los periodistas. El otro galardón, Jugador Mundial de la FIFA, tiene carácter universal, allà votan los entrenadores nacionales de las 208 asociaciones y la visión es más global. Es la distinción más importante, especialmente porque deciden quienes más saben del juego. En este escenario (el vencedor se conocerá el 12 de enero) Cristiano Ronaldo también es favorito, pero Messi tiene más posibilidades de alcanzar el trono. No hay que romper los boletos antes de que crucen el disco. Ahà veremos quién rÃe último.