JAPÓN. TERRIBLE CRIMEN
Por Mario Castro Ganoza. Corresponsal
TOKIO. Giovani Mikio Claudino, un trabajador brasileño de 35 años que desde hace 15 vive en Japón, sería el asesino de la peruana Claudia Mary Rodríguez García, 10 años mayor que él y con quien aparentemente sostenía una relación sentimental.
El cadáver de la mujer fue encontrado el jueves 20 de marzo dentro del congelador de la casa de Mikio, ubicada en la ciudad de Numazu en el centro del país, gracias a una llamada telefónica que las autoridades recibieron un día antes y que textualmente señalaba: "Ha matado a una mujer y ha escondido el cuerpo en la refrigeradora".
Mikio fue arrestado por las autoridades el mismo jueves de ser sospechoso de asesinato y de abandono de cadáver. Horas después del arresto la policía reveló a la prensa local, que ha cubierto el tema de forma amplia y detallada, que el brasileño confesó su delito. Sin embargo, no se han establecido aún los móviles del crimen cometido por Mikio, quien se encontraba desempleado.
La policía explicó que la causa de la muerte se desconoce de forma oficial, ya que los médicos forenses deben esperar a que el cuerpo se descongele completamente para realizar las pericias de rigor.
Por otro lado, las autoridades también detuvieron bajo el cargo de complicidad y destrucción de pruebas a otro ciudadano brasileño identificado como Irineu Arakaki Filho, residente en el barrio de Fushimi (prefectura de Aichi, sur), de 35 años y ex compañero de trabajo del asesino, a quien Mikio le habría pedido que se deshiciera del carro de la víctima luego de contarle el crimen que había cometido.
Para desaparecer el vehículo, Arakaki, desempleado, al igual que Mikio, recorrió una gran distancia desde la prefectura de Shizuoka ubicada en el centro del país y donde se cometió el asesinato, hasta la de Gunma en el norte, para dejar el auto en un desguace ubicado en la localidad de Ota. Arakaki fue arrestado el día 21 en la ciudad de Shimizu (centro).
Todo parece indicar que el asesinato se cometió a finales de febrero, luego de lo cual Mikio escondió el cuerpo dentro de la congeladora, donde lo metió doblado y con los brazos alrededor de las piernas. El 17 de marzo el asesino contactó a Arakaki y el 18 del mismo mes el auto de la víctima fue enviado al desguace.
Al momento de ser descubierto, el cuerpo de la Claudia Rodríguez se encontraba vestido y no tenía señales aparentes de violencia.
Durante las investigaciones las autoridades establecieron que la peruana frecuentaba la casa de Mikio, quien tiene visa permanente y vivía solo desde que hace varios años su familia regresó al Brasil. Sin embargo, Claudia Rodríguez no volvió a ser vista por los vecinos desde fines de febrero, cuando recuerdan haber escuchado una discusión y gritos provenientes de la casa de Mikio.
Según se supo, Claudia Rodríguez llegó a Japón en 1991 y poco después contrajo matrimonio con un ciudadano nipón con el que no habría tenido hijos y del que se separó hace tres años. No cuenta con ningún familiar en el archipiélago.
Residente en Trujillo, la familia de Rodríguez se enteró del hecho gracias a una llamada telefónica realizada desde Japón por un amigo de la víctima, luego de lo cual no ha recibido noticia alguna de las autoridades peruanas o japonesas.