MUSEO. Más allá del arte moderno
MADRID [AGENCIAS]. Francesca von Habsburg, hija del fallecido barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza, discrepa de su madrastra, Carmen Cervera, sobre el mantenimiento del legado de aquel, la colección que hoy alberga el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Ambas acaban de protagonizar su enésimo enfrentamiento, después de que el patronato de la institución rechazó la cesión de una parte de sus salas permanentes a una exposición propuesta por la fundación que gestiona la colección de arte actual de Francesca von Habsburg.
Cervera sostiene que la negativa se debe a que "no se pueden vaciar las salas del siglo XX, con cuadros buenísimos y supercaros que el público de todo el mundo viene a ver".
El patronato también se negó a respaldar un proyecto específico para el lobby del museo encargado al artista Ernesto Neto por Francesca, "porque los presupuestos no eran claros", como declaró Cervera el pasado lunes.
Según Francesca, su madrastra está empeñada en cerrar la colección al siglo XXI. "No se puede controlar un legado estableciendo un principio y un fin", señaló Francesca ayer en un comunicado, en el que afirmaba que su padre no habría apoyado que el museo llegara solo hasta el arte moderno. "Por el contrario, insistía en que los miembros de la familia deberían seguir aportando a la colección y eso es lo que yo estaba tratando de hacer", agregó.