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Madrid (EFE / elcomercio.com.pe).- El día que Maradona se retiró, el fútbol argentino se quedó huérfano. Y si bien ganó un icono, como el 'Che' Guevara, Carlos Gardel o Evita Perón, pero se encontró con un enorme hueco que hasta ahora no ha sido llenado. Hasta ahora buscan a su sucesor. Un buen número de jugadores de gran talento, casi todos con características físicas parecidas al 'Pibe', han cargado con lo que significa ser comparados con el Diego, pero al ponerse la camiseta, se cayeron por el peso.
Ariel Ortega: Ya en el Mundial Estados Unidos 94 se vio obligado a suplir a Maradona, en el partido frente a Rumanía, después de que Maradona diese positivo en un control antidopaje. Muchos vieron en sus gambetas, en su facilidad para jugar entre líneas, un buen recambio del ídolo. El 'Burrito' pasó del River Plate al Valencia con la condición de ídolo, pero no se adaptó al fútbol europeo, deambuló por Italia y, hasta por Turquía. De vuelta en Argentina, en el tramo final de su carrera, ha acaparado más titulares por sus problemas con el alcohol que por su juego.
Javier Saviola: La irrupción del 'Conejito' en River y, sobre todo, su actuación en el Mundial Sub 20 Argentina 2001 desató la euforia entre la hinchada. El 'Pibito' fue el máximo goleador y el mejor jugador del torneo, algo que tan solo había logrado otro argentino: Maradona en Japón 79. Por eso, fueron inevitables las comparaciones. El propio Maradona lo bendijo: "Es mi sucesor. Lo siento, porque es de River, pero es buenísimo. Lo veo y se me pone la piel de gallina", sentenció. Tras el Mundial fichó por el Barcelona, que lo convirtió en el jugador más caro de su historia (22'000.000 de dólares), pero llegó como contrapartida al fichaje de Zidane por el Real Madrid. La estrella del 'Conejito' se apagó pronto, pese a contar con el apoyo de la afición, que no entendió sus cesiones al Mónaco y al Sevilla y, luego, que se permitiese su fichaje por el Madrid, donde calienta la banca.
Pablo Aimar: Otro que fue señalado como el elegido, con el consentimiento de Maradona que, en octubre de 2002, declaraba al diario "The Sun": "Es mi sucesor legítimo como el mejor jugador del mundo. Pablo se divierte jugando como yo lo hacía. Pagaría lo que fuese por verlo jugar". Sin embargo, las lesiones, que le han impedido completar una temporada entera, frenaron su progresión y le quitaron la condición de intransferible en el Valencia. Ahora juega sin mucho birllo en el Zaragoza.
Juan Román Riquelme: Como no podía ser distinto, también contó con la bendición de Maradona, que ya en 2002, aconsejaba su fichaje por el Barcelona. "Si lo compran va a marcar una época en el Barcelona como no me dejaron hacerlo a mí. Fui muchísimas veces a la cancha de Boca y vi a Riquelme hacer cosas increíbles con la pelota", dijo. Pero Román no encontró su sitio en el Barcelona. Comenzó a revivir en Villarreal, al que llevó a la semifinal de la Champions, pero solo fue feliz en Boca, donde se siente querido. Sin posibilidad de volver a 'La Bombonera', consume en solitario los meses que restan hasta enero, cuando se volverá a abrir el mercado de fichajes, aguardando las convocatorias de la albiceleste para demostrar su talento.
Lionel Messi: La última gran aparición. Esta vez no es una comparación forzada, porque Messi se ha encargado de calcar los momentos culminantes de Maradona en el Mundial de México 86. En mayo pasado, ante el Getafe imitó el mejor gol de la historia de los mundiales, y semanas después metió otro con la 'mano de Dios', frente al Espanyol. "Uno hace esfuerzos para no compararlo con Maradona, pero Messi no ayuda. De todos los candidatos, ninguno estuvo más cerca, incluso por sus características. Messi quizá sea un jugador más vertiginoso, está más para la finalización que para el armado. Es espectacular", dijo Jorge Valdano. "Dios es argentino y su Messías, también", reza una pancarta que suele colgar en los estadios donde juega la selección argentina. Diez años después de la retirada del ídolo, parece que la afición albiceleste puede dejar de buscar. Eso esperamos.