13:47 | Uribe, presidente colombiano, responde de esta manera a las críticas de familiares de secuestrados por las FARC
Bogotá (Reuters).- Colombia anunció hoy jueves que continuará buscando la libertad de 49 secuestrados por la mayor guerrilla izquierdista, en un aparente intento por acallar los reclamos de los familiares de los rehenes por su decisión de suspender la mediación del presidente venezolano Hugo Chávez. El mandatario Álvaro Uribe tomó la determinación el miércoles en la noche, molesto después de que Chávez se comunicó por teléfono, sin previa autorización, con el comandante del Ejército colombiano, Mario Montoya, para interrogarlo sobre rehenes en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"La decisión tomada por el señor presidente de la República en ningún momento debe ser entendida por los familiares o por la opinión pública como un cambio en nuestro propósito de lograr la liberación de los secuestrados, esa seguirá siendo nuestra meta fundamental", dijo el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, en una conferencia de prensa.
La decisión de Uribe apagó las esperanzas de los familiares de los rehenes en poder de las FARC, que confiaban en que la mediación de Chávez lograra la libertad de sus seres queridos, algunos próximos a cumplir 10 años secuestrados. La senadora colombiana Piedad Córdoba, quien pertenece al opositor Partido Liberal y trabajaba junto a Chávez en la búsqueda del acuerdo, dijo en Caracas que la decisión de Uribe fue como si le cayera "una balde de agua fría".
En tanto, los familiares pidieron al presidente colombiano reconsiderar su decisión de suspender la mediación de Chávez para lograr un acuerdo de liberación de los rehenes, entre quienes se encuentran la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses. "Lo que hoy tenemos que hacer es un llamado al presidente Uribe para que considere al presidente Chávez como un aliado de Colombia y no como un rival, y vuelva y revierta su decisión y reconsidere esa decisión y que vuelva a poner en pie la mediación", dijo Astrid Betancourt, hermana de la ex candidata presidencial.
Uribe había autorizado a Chávez en agosto para que se convirtiera en facilitador de las conversaciones con las FARC tendientes a buscar la liberación de los rehenes, en una decisión aplaudida por los familiares de los secuestrados.
Abrir otras puertas
Pero, el Gobierno colombiano tuvo desde entonces varios roces con el mandatario venezolano por sus planes de reunirse con el principal líder de esa guerrilla, Manuel Marulanda. Uribe había acordado con Chávez tratar el tema de los rehenes personalmente y sin utilizar otros canales de comunicación.
El mandatario colombiano reiteró hoy jueves que su programa de seguridad democrática es el que finalmente acabará con el secuestro en el país, considerado la capital mundial del flagelo. "Hay que hacer todos los esfuerzos por la paz, por el acuerdo humanitario, teniendo en cuenta que aquello que no se puede poner a riesgo es la seguridad democrática, que es lo que finalmente nos va a dar la paz, que es lo que finalmente va a acabar con el secuestro que tanto ha afectado a este país", afirmó.
"(Uribe) tiene que abrir otras puertas, otros caminos, él es el que tiene el poder, es el gobernante", consideró por su parte Clara de Rojas, madre de Clara Rojas, quien está retenida con Betancourt y tuvo un hijo durante su cautiverio. Por su parte, Marleny Orjuela, directora de la asociación de familiares de secuestrados, Asfamipaz, se declaró desilusionada por el nuevo fracaso en los acercamientos para alcanzar la liberación de los rehenes. "Es un escupitazo más que nos dan todas las partes que estaban involucradas en este proceso", afirmó.
Por su parte, el Gobierno francés también pidió a Uribe revisar su decisión. "Continuamos pensando que el presidente Chávez es la mejor oportunidad para lograr la liberación de Ingrid Betancourt y de todos los otros rehenes que actualmente están en manos de las FARC en Colombia", dijo en una conferencia de prensa el vocero del presidente Nicolas Sarkozy, David Martinon. El martes, Chávez conversó en París con Sarkozy sobre sus esfuerzos para asegurar la liberación de Betancourt.
El alto comisionado para la paz acusó a las FARC de utilizar el tema del acuerdo humanitario para ganar protagonismo internacional. "Las FARC siempre intentan utilizar estos escenarios internacionales públicos para ganarse un protagonismo sin avanzar de manera concreta en la solución del problema de los secuestrados", aseguró Restrepo.