14:01 | El holandés Huub Stevens dice que igual conversará con el delantero peruano cuando este regrese a Alemania
Hamburgo (DPA).- Huub Stevens, el entrenador del peruano Paolo Guerrero en el Hamburgo, cree en las explicaciones que el goleador dio en Lima desmintiendo un acto de indisciplina, pero quiere que se lo cuente personalmente y mirándolo a los ojos.
Stevens, conocido por la rígida disciplina que impone a sus jugadores, informó el jueves que llamó a Guerrero por teléfono a Lima para pedirle explicaciones sobre los informes que cuestionaban su conducta.
Guerrero, dijo Stevens, le aseguró que las versiones de que el sábado había ido a una discoteca tras haberse escapado sin autorización de la concentración del equipo la noche anterior del encuentro con Brasil por las eliminatorias mundialistas "carecían de verdad".
"Yo a Paolo le creo, pero volveré a hablar personalmente cuando llegue a Hamburgo. Porque por teléfono no le puedo ver a los ojos", dijo el holandés Stevens, dejando entreabierta la posibilidad de que en una charla a solas pueda aflorar otra verdad.
En realidad, agregó Stevens, es que "nadie se puede imaginar que haya estado en una discoteca hasta las dos y media de la mañana, cuando al día siguiente tiene la oportunidad de jugar contra Brasil".
"Yo siempre tuve ese sueño, de jugar alguna vez contra Brasil, pero no se me dio nunca" fue el razonamiento racional de Stevens, entrenador que dejará el club a fines de temporada para incorporarse al PSV Eindhoven de su país.
Respecto a la aparente gastritis que estaría sufriendo Guerrero y que fue el problema que lo obligó a pedir el reemplazo en el segundo tiempo del partido contra Brasil, tras sentir que se "ahogaba", problema que lo dejó fuera para el partido del miércoles contra Ecuador, Stevens fue tajante y claro: "Si tiene eso, que lo cure con lo medicamentos adecuados".