13:51 | Uribe asegura que su gobierno buscará por todos los medios la liberación de los secuestrados por la guerrilla
Bogotá (Reuters).- El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, abrió hoy viernes la posibilidad de que los mandatarios Hugo Chávez, de Venezuela y Nicolas Sarkozy, de Francia, reciban a los rehenes secuestrados por la guerrilla izquierdista si ésta decide liberarlos unilateralmente. El anuncio de Uribe se produjo dos días después de que suspendiera la mediación de Chávez ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para conseguir la liberación de 49 rehenes, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.
Pese a su decisión de cancelar la mediación del mandatario venezolano, Uribe dejó abierta la puerta para que Chávez tenga protagonismo en el proceso. "El Gobierno va a seguir buscando por todos los medios la liberación de los secuestrados", dijo el mandatario colombiano al instalar las sesiones del Parlamento Latinoamericano. "Si los terroristas liberan los secuestrados, en una decisión unilateral al presidente Chávez, de la hermana República Bolivariana de Venezuela, o al presidente Sarkozy de Francia, o a la Cruz Roja Internacional, o simplemente los liberan, el Gobierno de Colombia desde ya dice bienvenida esa liberación", agregó.
Uribe, quien apagó la esperanza de los familiares de los secuestrados que confiaban en que Chávez lograría la libertad de sus seres queridos en poder de la guerrilla, no aclaró si la entrega de rehenes se haría en Colombia o en el exterior. El presidente de Venezuela aseguró el jueves en la noche, en un llamado al máximo comandante de las FARC, Manuel Marulanda, que pese a lo sucedido estaba dispuesto a recibir en su país al grupo de rehenes.
Las FARC, con unos 17.000 combatientes y calificadas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, buscan un acuerdo para liberar a los rehenes que mantiene secuestrados a cambio de la excarcelación de unos 500 rebeldes. Pero las posiciones inflexibles de las partes han impedido poner fin al drama de los rehenes, algunos próximos a cumplir 10 años en campamentos rebeldes en medio de la selva.
La guerrilla exige que Uribe retire el Ejército y la policía de una región montañosa de 780 kilómetros cuadrados, al sur del país, para que delegados de las dos partes se reúnan a negociar un acuerdo humanitario. Pero el mandatario colombiano, quien impulsa una agresiva estrategia militar contra las FARC con el apoyo de Estados Unidos, se niega a hacerlo con el argumento de que buscan sacar provecho militar de una zona estratégica para el tráfico de drogas y de armas.