9:20 | Se pospone hasta el próximo viernes 30 de noviembre con la esperanza de consensuar un candidato la próxima semana
Beirut (DPA).- La sesión en la que el Parlamento libanés debía elegir hoy viernes un nuevo presidente del país fue cancelada y pospuesta hasta el 30 de noviembre, para dejar abierta la posibilidad de que nuevas negociaciones logren consensuar un candidato entre las partes en pugna. "La sesión se cancela hasta el próximo viernes", anunció en un comunicado el presidente del órgano, Nabih Berri.
El Parlamento debía reunirse a las 13:00 horas locales (06:00 hora peruana) para designar un presidente que sucediera a Emile Lahoud, cuyo mandato termina esta medianoche, pero la falta de acuerdo entre la coalición gobernante prooccidental y la oposición prosiria liderada por el movimiento radical Hizbollah obligó a suspender la sesión. El estancamiento de la situación hace temer un vacío de poder o la formación de dos gobiernos paralelos y rivales, como ocurrió al final de la guerra civil que tuvo lugar entre 1975 y 1990.
Un importante despliegue del Ejército cubrió toda la capital. Soldados y tanques ocuparon las principales esquinas. Tras el anuncio de la suspensión del pleno, la mayoría de la gente permaneció en sus casas por temor a ser arrestada y las calles quedaron prácticamente vacías. Durante los últimos dos meses ya fracasaron otros cuatro intentos de elegir al sucesor de Lahoud. De continuar la situación, los poderes presidenciales pasarán al gobierno, según lo establecido en el artículo 62 de la Constitución.
El propio Lahoud, sin embargo, pidió que no se traspase el Ejecutivo al primer ministro Fuad Siniora, al que no reconoce, y sugirió la formación de un gobierno militar interino. Tampoco descarta la declaración del estado de emergencia. El líder de la oposición cristiana y aliado de Hizbollah, general Michel Aoun, retiró su candidatura y propuso que su bloque nombre a un presidente interino por dos años y que la mayoría gobernante designe al primer ministro para poner fin a la crisis.
Los seguidores de Siniora quieren que un político antisirio reemplace a Lahoud, un aliado de Damasco, que controló Líbano durante 29 años hasta que sus tropas fueron obligadas a retirarse en 2005, tras el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri. Siria es acusada de haber estado involucrada en el asesinato de Hariri, algo que Damasco rechaza de plano.