7:37 | Los abogados de uno de los cinco connacionales detenidos señaló que no pueden defender al resto por falta de recursos económicos
Kuala Lumpur (EFE) .- Los abogados de uno de los cinco peruanos detenidos en Malasia por tráfico de drogas, lo que se castiga con la pena de muerte en ese país, solicitaron hoy ayuda financiera para poder defender todo el grupo.
"Ahora estamos asistiendo legalmente a Reyes Amasifuén Tello de forma altruista y queremos defender al resto de los detenidos, pero no podemos llevar todos los casos si no recibimos alguna ayuda económica, bien sea de una organización pública o privada", dijo a Efe la abogada Tania Scivetti Sandu.
"Queremos evitar que estas personas sean condenadas a muerte", apostilló la letrada de origen italiano.
Amasifuén, de 29 años, deberá presentarse el lunes próximo a una vista oral en la que traspasarán su caso al Tribunal Supremo, dada la gravedad de los cargos, mientras que el resto de los detenidos está pendiente del inicio de sus juicios en la citada corte.
"Los juicios se pueden alargar durante tres semanas, en la que se deben exponer todas las pruebas y tomar declaración a todos los testigos", señaló Scivetti, que cifró en 7.430 dólares (4.970 euros) la cantidad necesaria para cubrir las costas del juicio por cada uno de los acusados.
Una vez dictada sentencia, las apelaciones a nuevas instancias pueden alargar el proceso unos dos años.
Reyes Amasifuén fue detenido el pasado 15 de mayo en Kuala Lumpur cuando transportaba un total de 1.114 gramos de cocaína repartidos en 100 cápsulas que había ingerido.
Scivetti e Imerdeep Singh Sandu, que son matrimonio y colegas en el bufete, decidieron hacerse cargo del caso de Amasifuén cuando presenciaron por casualidad su primera comparecencia ante el juez.
"Reyes está solo, es huérfano y no tiene a nadie en el Perú. No sólo le atendemos legalmente sino que también le compramos ropa y comida", relató la letrada.
Los otros peruanos acusados por tráfico de drogas son Isidro Leonardo Quito, de 49 años; Aroldo Girón Valencia, de 31; Quique Cenepa Insanillo, de 32, y Ermógenes Pisco Ceopa, de 47.
Las redes del narcotráfico ofrecen entre 3.000 y 10.000 dólares a los peruanos de las zonas más empobrecidas del país para que transporten la droga, generalmente en el estómago, poniendo así en peligro su vida.
La legislación de Malasia establece la pena capital para toda persona que esté en posesión de más de 15 gramos de heroína o cocaína, de 1.000 gramos de opio o 200 gramos de cannabis.
En Malasia han sido ajusticiadas 229 personas durante las últimas tres décadas por el delito de tráfico de drogas.