23:03 | Piedad Córdoba, que actuó como mediadora para un acuerdo entre el gobierno y las FARC dijo que dicho proceso es ahora difícil de lograr
Bogotá/Caracas. (dpa) - La senadora Piedad Córdoba, que actuó como mediadora para un acuerdo entre el gobierno de Bogotá y la guerrilla de las FARC junto con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró hoy que, de no haber terminado su gestión, seguramente en enero hubiese empezado un proceso de paz en Colombia.
Córdoba hizo el pronunciamiento durante una sesión especial convocada por el Senado colombiano a la cual había sido citada antes de que el presidente Álvaro Uribe diera por terminada su labor y la de Chávez.
La legisladora colombiana señaló que no le importó mucho cuando el gobierno anunció que su tarea culminaría el próximo 31 de diciembre, pues estaba segura de que antes de esa fecha se produciría el canje de rehenes en manos de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y rebeldes presos.
Según la dirigente opositora, el proceso se encaminaba al inicio de diálogos de paz entre las FARC y el gobierno al comenzar 2008, lo cual ahora es difícil de lograr por los nuevos acontecimientos.
En agosto pasado, Uribe designó como facilitadora de un acuerdo con las FARC a Córdoba, quien pidió la colaboración de Chávez.
Sin embargo, el mandatario colombiano dio por terminada la mediación el miércoles de la semana pasada, ante el disgusto que le causó una llamada que Córdoba y Chávez hicieron al comandante del Ejército colombiano, general Mario Montoya, a pesar de que les había pedido mantener por fuera del proceso al alto mando militar.
La decisión originó el domingo pasado un fuerte altercado verbal entre Uribe y Chávez, que hoy derivó en el llamado a consultas del embajador venezolano en Bogotá, Pável Rondón. El gobierno colombiano dijo que no citará a su representante en Caracas, Fernando Marín.
Chávez criticó la decisión de Uribe y dijo que las relaciones bilaterales quedaban "congeladas", en tanto que el gobernante colombiano respondió con acusaciones de que su colega intenta "incendiar" al continente con un proyecto "expansionista" que busca "legitimar el terrorismo de las FARC".
Durante la sesión, que fue convocada con carácter secreto aunque al final se permitió el ingreso de la prensa, Córdoba anunció que demandará al cónsul de Colombia en Washington, Julio Aldana, quien dijo que ella habló con un miembro de las FARC preso en Estados Unidos sobre la posibilidad de instaurar en el país un "gobierno de transición".
Al anunciar el fin de la mediación, Uribe dijo que le parecería inaceptable que una mediadora que debe ser imparcial coincidiera con una postura de las FARC sobre un gobierno de esas características.
La legisladora dijo que en tres meses de trabajo se lograron muchos avances con las FARC y comentó que en vista de eso consideró su renuncia al Senado para dedicarse a acercar a las partes.
Entre los aspectos positivos del proceso que terminó Córdoba mencionó el respaldo de Estados Unidos a una negociación con las FARC y el apoyo que dio ese país a la intervención de Chávez, en medio de las tensas relaciones entre Washington y Caracas.
Uribe recibió hoy la visita de congresistas que le dieron su respaldo ante la crisis diplomática con Venezuela.
Al final del encuentro, la senadora oficialista Dilian Toro dijo que el gobierno reveló que los servicios de inteligencia tienen indicios de que las FARC entregarán dentro de pocos días las pruebas de supervivencia de algunos rehenes, que habían sido solicitadas por Uribe y Chávez.
Toro indicó que se desconoce si las pruebas serán entregadas a Chávez o se utilizará otro conducto. Algunos congresistas hicieron circular la versión de que la fe de vida de los rehenes se conocerá antes del próximo domingo.
En medio de la tensión bilateral, Chávez volvió a arremeter hoy contra Uribe, a quien llamó "servil instrumento" del "proyecto expansionista del imperio norteamericano en América Latina".
Uribe le dijo a los congresistas que lo visitaron que no responderá a las declaraciones que ha hecho Chávez desde el domingo pasado.
Una versión de prensa conocida hoy en Bogotá señaló que el gobierno colombiano recomendó este lunes a los principales dirigentes de los gremios de la producción que exploren nuevos mercados ante la posibilidad de que la tensión diplomática lleve al gobierno venezolano a restringir el comercio.
Según cifras oficiales, entre enero y agosto de este año las exportaciones de Colombia a Venezuela llegaron a 2.757 millones de dólares, lo que representó un crecimiento del 76,8 por ciento con respecto al mismo período de 2006. Se prevé que este año el comercio bilateral supere los 5.000 millones de dólares.