12:03 | Se trata de un paso importante hacia la posibilidad de crear extremidades sensibles
En los últimos años los científicos han conseguido grandes avances en el campo de las prótesis artificiales, pero lo anunciado por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos puede ser considerado un logro sin precedentes. La cadena británica BBC Mundo informa hoy que un grupo de científicos norteamericano consiguió restablecer el sentido del tacto en dos pacientes con brazos artificiales, un logro que es considerado "como gran un paso hacia la posibilidad de crear extremidades sensibles".
Los científicos explicaron que el procedimiento consistió en reconducir hacia el pecho los nervios que quedaron de las extremidades (ver gráfico). Los dos pacientes que formaron parte del estudio distinguieron la sensación percibida en sus pechos, la que atribuían a la captada por sus manos. En algunos casos, fueron capaces de señalar exactamente en qué parte de la mano se estaba produciendo la sensación.
El doctor Todd Kuiken, jefe del estudio, indicó que, en el futuro, este método puede llevar a que estos nervios de las extremidades perdidas sean reconducidos a prótesis como manos, pies y brazos artificiales, dotándolos de sentido del tacto.
Los pacientes que participaron en el experimento, Claudia Mitchell, una ex miembro de la Marina de Estados Unidos, y Jesse Sullivan, quien sufrió la pérdida de sus dos brazos, son el primer hombre y la primera mujer que usaron brazos biónicos que podían controlar. "Los electrodos que se instalaron en el arnés del hombro de cada paciente permitieron detectar los mensajes emitidos desde el cerebro hasta el músculo del pecho y los condujeron hasta el brazo", explicó la BBC.
El paso siguiente abre la puerta al sentido del tacto, cuya carencia es la principal limitación de las extremidades artificiales, agregó.
Gráfico:
Los nervios del brazo se conectan al pecho luego de la amputación.
Los sensores cutáneos comienzan a recuperar la sensibilidad.
Los músculos que contienen nervios reactivados envían mensajes al brazo, tal como hacían los antiguos centros de control.
Cuando se tocan distintas partes del pecho, la sensación se refleja en la mano.
Esto sucede porque los diferentes nervios se relacionan a distintas áreas de la mano.